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sábado, 29 de noviembre de 2025

Apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo

La Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo se construyó en el siglo IX en estilo prerrománico asturiano. Consta de dos dependencias, la cripta de Santa Leocadia y la capilla de San Miguel. 

El apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo se encuentra en la capilla de San Miguel, reformada en el siglo XII. Se aprovechó esta reforma para subir la altura de la cubierta e introducir seis dobles estatuas-columnas figuradas en las que se representan los doce apóstoles. 

Las estatuas-columna descansan sobre un pedestal prismático, que consta de un primer cuerpo no decorado, un segundo cuerpo de mayor desarrollo, enmarcadas por columnillas acodilladas en los ángulos, de basa ática, fuste cilíndrico sin decoración y capitel, y un tercer cuerpo de superficie estriada con acanaladuras cóncavas y convexas, decoradas con motivos vegetales y zoomórficos. Las basas de las estatuas-columna están formadas por un plinto rectangular con diferentes motivos decorativos, la estatua, el collarino, capitel historiado y cimacio compartido decorado con motivos vegetales. 

El apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo se organiza por parejas de estatuas-columna, tres a cada lado. En la imagen las tres parejas del lado derecho. En este lado hay dos vanos entre las parejas de estatuas-columna, que sirven para iluminar el interior de la Cámara Santa.


El apostolado se distribuye de la siguiente manera: a la derecha se reconocen las representaciones de santo Tomás y san Bartolomé, san Pedro y san Pablo y san Andrés y san Mateo; y a la izquierda las de san Simón y san Judas Tadeo, Santiago el Mayor y san Juan y Santiago el Menor y san Felipe. 

Imagen de las estatuas-columna del lado izquierdo del apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo. El fuste de la columna ha sido sustituido por una escultura de cada uno de los apóstoles.


Las representaciones de santo Tomás y san Bartolomé se identifican por las filacterias en las que aparecen escritos sus nombres. Santo Tomás presenta como rasgos físicos característicos ojos y cejas muy abiertos y barba partida y rizada; se apoya sobre una quimera, un águila con cabeza de felino. San Bartolomé repite los mismos rasgos físicos que santo Tomás, pero el cabello es más voluminoso; muestra la palma de la mano derecha; se apoya sobre un zorro diabólico de cuya boca sale una rama. Los capiteles están decorados con escenas en las que aparecen caballeros y leones luchando sobre un fondo vegetal.

Santo Tomás y San Bartolomé.

  

Las imágenes de san Pedro y san Pablo se reconocen por sus elementos simbólicos y fisonomía. San Pedro sujeta el rollo de la ley con la mano izquierda y con la derecha las llaves del cielo, presenta barba rizada y viste túnica con pliegues de gran desarrollo. San Pablo aparece pensativo, sostiene un libro, presenta calvicie y barba afilada y viste una túnica semejante a la de san Pedro. Los dos apóstoles descansan sobre motivos vegetales. En el capitel compartido se representa a las tres Marías visitando el Santo Sepulcro, que aparece abierto y vacío, es decir, la Resurrección ya se ha producido.


San Pedro y San Pablo.

  

La imagen de san Andrés se distingue por aparecer con barba muy poblada y acaracolada, mostrando la palma de la mano izquierda y sujetando una filacteria con la derecha; viste túnica ceñida por encima de la cintura; se apoya sobre un animal cuadrúpedo con patas de gallo. La imagen de san Mateo aparece frontal, con gesto pensativo, barba poco poblada y muestra abierto el libro de los Evangelios; se apoya en sendos tallos. Las basas están decoradas con leones afrontados. En el capitel se representa la escena de a Ascensión un Cristo, que aparece imberbe dentro de una mandorla y rodeado por ocho apóstoles sobre un fondo vegetal.

San Andrés y San Mateo.

  

La imagen de san Simón aparece de perfil, mirando a san Judas Tadeo, ofrece cabello y barba muy poblados, muestra la palma de la mano derecha, con la mano izquierda sujeta la túnica, que presenta pliegues curvilíneos; se sostiene sobre una quimera, un águila con cabeza de pez y pezuñas. A san Judas Tadeo se le representa sujetando la túnica con la mano izquierda y con la derecha un libro, que presenta una tapa decorada con rosetas, cabello largo peinado con raya en medio y barba larga y trenzada; se apoya en un animal monstruoso, un águila con cabeza de hombre y pezuñas. El capitel carece de representación historiada, pero está trepanado, lo que crea contrastes de luces y sombras.


San Simón y San Judas Tadeo.

  

Santiago el Mayor aparece como peregrino y santo combatiente, reconociéndosele por sus elementos simbólicos: la concha de los peregrinos y el bordón, que clava en las fauces de la serpiente, representación del mal; viste una túnica enrollada al cuello, ceñida a la cintura y con pliegues concéntricos. La imagen de san Juan es la de un joven; con las dos manos sostiene un libro decorado con rosetas; viste túnica de pliegues verticales; se apoya en un águila, símbolo zoomórfico con el que se le identifica. Las basas están decoradas con una cabeza humana entre dos leones. El capitel acoge las escenas de la Anunciación, la Sagrada Familia y la Resurrección. El cimacio ofrece una escena de caza de un jabalí.


Santiago el Mayor y San Juan.

  

La imagen de Santiago el Menor se reconoce por la barba partida y rizada y bigote ondulado, viste una túnica enrollada al cuello y con pliegues concéntricos y con la mano derecha señala el texto que aparece escrito en la filacteria que sostiene con la mano. La imagen de san Felipe se identifica por exhibir una barba de mechones desarrollados, túnica de pliegues verticales, que cubre la mano izquierda, mientras que con la mano derecha sujeta un libro. Ambas imágenes descansan sobre atalantes arrodillados. En la basa se representa un animal mostrando los cuartos traseros entre unas cabezas humanas. En los capiteles se representan escenas de cetrería.


Santiago el Menor y San Felipe.

  

Se desconoce el autor del apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo, pero se considera que fue un buen conocedor de la obra del maestro Mateo. 

El apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo debe su importancia a ser uno de los conjuntos escultóricos más representativos de la etapa final del románico por los siguientes motivos:

  • Uso de la estatua-columna, es decir, una escultura hace las veces de fuste de la columna.
  • Configuración del apostolado como “colegio apostólico”.
  • Representación del apostolado por parejas.
  • Individualización de los doce apóstoles, pudiéndolos identificar por sus elementos simbólicos y por el aspecto físico.
  • Interacción entre las figuras. 

Además, el uso de estatuas-columnas en el apostolado de la Cámara Santa de la santa iglesia basílica catedral metropolitana de San Salvador de Oviedo influyó en el uso de este mismo elemento en muchos otros edificios religiosos españoles, por ejemplo, en la iglesia basílica de San Vicente de Ávila y en la iglesia de San Martín de Segovia.

sábado, 18 de enero de 2025

Portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós

La portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós es su elemento más representativo. Se levantó durante la segunda mitad del siglo XI en estilo románico, pero se desconoce su autor.

Portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós, segunda mitad del siglo XI.
Estilo: Románico.
Técnica: Piedra labrada.
Temática: Religiosa.
Iglesia de Santa María, Santa Cruz de la Serós, España.

  

La portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós aparece bajo tejaroz con canecillos. Es adintelada con cuatro arquivoltas en arco de medio punto, un guardapolvo exterior, cuatro jambas y tímpano.

La primera y la tercera arquivolta tienen forma de baquetón, la segunda de escocia recorrida por catorce esferas, siete a cada lado de un rostro humano, que ocupa la clave de la arquivolta, y la cuarta es lisa.

El guardapolvo exterior está decorado con el taqueado jaqués.

Las arquivoltas descansan sobre dos pilastras lisas y dos columnas con capiteles historiados, que se alternan. En los capiteles de las columnas del lado izquierdo aparece una figura antropomórfica entre dos fieras bajo volutas; los capiteles de las columnas del lado derecho ofrecen motivos vegetales estilizados y un ábaco corrido decorado con palmetas.

El tímpano semicircular descansa sobre jambas lisas. Está decorado con un crismón entre dos leones.

El crismón cuenta con ocho brazos, que lo divide en ocho triángulos semicirculares. Las letras que han de aparecer en un crismón lo hacen de manera desordenada, excepto la P, que llena el primer triángulo superior derecho, a continuación, la S, a caballo entre los triángulos dos y tres, la Alfa griega ocupa el cuarto triángulo y la Omega griega el sexto.

Los leones se disponen a cada lado del crismón; el izquierdo saca la lengua y tiene levantada la pata derecha delantera; bajo el vientre del león derecho aparece grabada una margarita de once pétalos.

El crismón, los elementos que aparecen en él y que lo rodean obedecen a un lenguaje simbólico: el crismón es la Trinidad, el círculo que encierra el crismón representa el cielo, la P al Padre, la S al Espíritu Santo, la Alfa y la Omega al Señor como principio y fin de la creación del mundo y los leones a la justicia, la lucha contra el mal y la protección del paraíso, representado por la margarita.

En el círculo del crismón se lee una inscripción en latín, que dice: “+ IANVA SVM P-PES-P PER ME TRANSITE FIDELES FONS EGO SVM VITE PLVS ME QVAN VINA SITITE VIRGINIS HOC TEMPLVM QVIS PENETRARE BEATIVM”, que se traduce por “Yo soy la puerta. Por mí pasan los pies de los fieles. Yo soy la fuente de la vida. Deseadme más que a los vivos, todos los que entren en este santo templo Virgen”. En el borde inferior del tímpano se lee una inscripción en latín, que dice: “CORRIGE TE PRIMVN VALEAS QVO POSCERE XPISTVM”, que se traduce por “Corrígete primero para que puedas invocar a Cristo”.

El crismón, las inscripciones, los leones y la margarita están labrados de manera tosca en bajo relieve, aunque en el crismón se distinguen tres planos.

El tímpano de la portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós aparece decorado con un crismón, dos leones y una margarita, que se caracterizan por un arcaísmo propio del primer románico.

  

La portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós es una de las primeras obras románicas, como se refleja en la tosquedad del crismón y de los elementos que lo rodean y el desorden de las letras simbólicas que aparecen dentro del mismo.

 Además, hay que reseñar que el crismón de la portada occidental de la iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós es precedente del de tímpano de la fachada occidental de la catedral de San Pedro de Jaca.

sábado, 19 de octubre de 2024

Portada occidental de la iglesia de Santa María Magdalena de Tudela

La portada occidental de la iglesia de Santa María Magdalena de Tudela es el elemento más destacado de la iglesia por su decoración escultórica. Es de estilo románico, habiéndose realizado durante la segunda mitad del siglo XII y principios del siglo XIII.

Portada occidental de la iglesia de Santa María Magdalena de Tudela, segunda mitad del siglo XII-principios del siglo XIII.
Estilo: Románico.
Técnica: Piedra labrada.
Temática: Religiosa.
Iglesia de Santa María Magdalena, Tudela, España.

  

La portada occidental de la iglesia de Santa María Magdalena de Tudela está formada por cuatro arquivoltas de medio punto abocinadas, que descansan sobre una línea de imposta y otras tantas columnas acodilladas, elevadas sobre un pedestal y basa; el fuste es liso y los capiteles están decorados con esculturas, igual que el tímpano, las arquivoltas, el guardapolvo y los canecillos, que soportan el tejaroz.

Los capiteles de las columnas están muy desgastados, pero se reconocen motivos vegetales y figurativos, como la escena de las tentaciones de Cristo.

Las mochetas que sostienen el tímpano están decoradas con escenas de la resurrección de los muertos.

El tímpano recibe el tema principal y las figuras son de mayor tamaño. Se reconoce el Pantocrátor dentro de una mandorla tetralobulada, sentado en el trono celestial, bendiciendo con la mano derecha y sosteniendo el libro de las Escrituras sobre la pierna izquierda y sujetándolo con la mano; rodeando al Pantocrátor aparece el tetramorfos, representación simbólica de los cuatro evangelistas, abajo a la izquierda el león representando a san Marcos, arriba a la izquierda el hombre simbolizando a san Mateo, arriba a la derecha el águila simbolizando a san Juan y abajo a la derecha el buey representando a san Lucas; además, a la izquierda se reconoce a la Virgen María y a la derecha a santa María Magdalena junto al sepulcro de Cristo.

El tímpano de la portada occidental de la iglesia de Santa María Magdalena de Tudela está ocupado por el Pantocrátor, el tetramorfos, la Virgen María y santa María Magdalena junto al santo sepulcro.

  

La arquivolta interior está compuesta por 15 dovelas; doce están decoradas por los apóstoles en posición sedente, además se distinguen las escenas de la Anunciación con las imágenes de la Virgen María, el arcángel san Gabriel y el Espíritu Santo.

La segunda arquivolta está formada por 15 dovelas decoradas con motivos vegetales y zoomórficos. La dovela central aparece desgastada.

La tercera arquivolta cuenta con 19 dovelas en las que se repite el mismo motivo decorativo, un ciervo.

La arquivolta exterior está formada por 22 dovelas decoradas con el mismo motivo vegetal.

Los relieves que decoran las arquivoltas tienen disposición radial y los que aparecen en cada arquivolta son del mismo tamaño en función del tamaño de cada dovela.

El guardapolvo cuenta con 23 dovelas donde se alternan motivos geométricos y zoomórficos.

Se cuentan once canecillos sosteniendo el tejaroz; aparecen decorados con personajes de diversa índole, reconociéndose a un escultor por la maza y le cincel, un músico con una flauta doble, un campesino con un cuchillo de podar, un comerciante con una bolsa con dinero y un demonio sujetándose el rabo con una mano.

Los aspectos formales se ajustan al programa iconográfico, siendo de mayor tamaño la figura del Pantocrátor, después las que componen el tetramorfos, a continuación las de la Virgen María y santa María Magdalena y, por último, las que decoran los capiteles, mochetas que sostienen el tímpano y las dovelas de las arquivoltas.

sábado, 10 de febrero de 2024

Portada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes, del maestro de Carrión de los Condes

La portada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes es obra del conocido como maestro de Carrión de los Condes y se ejecutó entre 1160 y 1170. Es uno de los conjuntos escultóricos más importantes del románico español. Consta de dos elementos destacados: la puerta de acceso y el friso sobre esta que recorre toda la fachada.

Maestro de Carrión de los Condes: Portada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes, 1160-1170.
Estilo: Románico.
Técnica: Piedra tallada.
Temática: Religiosa.
Iglesia de Santiago, Carrión de los Condes, España.

  

La puerta de acceso a la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes ocupa el centro de la fachada occidental, es de medio punto y presenta tres arquivoltas.

La primera y tercera arquivoltas son lisas y descansan sobre una moldura horizontal decorada con motivos vegetales, este cierra el perímetro de la arquivolta exterior.

La arquivolta intermedia descansa sobre dos columnas de fuste decorado con motivos geométricos en zig-zag y ángeles en bajorrelieve. Los capiteles están decorados con el tema de la muerte; en una escena del capitel izquierdo aparece un león que se dispone a devorar a un difunto y en la otra su alma aparece en el infierno; en una escena del capitel derecho unas fieras se disponen a devorar a un hombre desnudo y falto de fuerzas y en la otra un judío introduce en un sarcófago el cuerpo del difunto. La arquivolta central cuenta con 24 dovelas decoradas con 22 figuras; a los extremos sendos leones; el resto son figuras antropomórficas, que representan algunos de los oficios medievales más característicos, reconociéndose varias figuras relacionadas con la acuñación de monedas, un escriba, un monje, un músico, un juez, un zapatero, un herrero, un juglar, una bailarina y un sastre.


De las tres arquivoltas de la puerta de acceso de la fachada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes solo la intermedia está decorada.


En una de las dovelas que decoran la segunda arquivolta de la puerta de acceso de la portada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes se reconoce a un acuñador de monedas.

  

Una moldura decorada con el característico taqueado jaqués recorre la portada de un extremo al otro, separando la puerta de acceso y el friso superior.

El friso está compuesto por altorrelieves; en el centro el Pantocrátor y el Tetramorfos; a cada lado seis apóstoles, separados por columnas y cobijados bajo arcos trilobulados y estructuras torreadas. El Pantocrátor aparece sedente dentro de una mandorla mística festoneada y decorada con motivos florales, con la mano derecha, perdida, estaría bendiciendo y con la izquierda sostiene el libro de las Escrituras, viste una túnica que ofrece pliegues angulosos. El Tetramorfos se dispone de izquierda a derecha y de arriba debajo de la siguiente manera, el ángel representando a san Mateo, el águila a san Juan, el león a san Marcos y el buey a san Lucas.

El Pantocrátor y el Tetramorfos ocupan el centro del friso superior que recorre la portada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes.

  

La portada occidental de la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes debe su trascendencia a ser uno de los conjuntos escultóricos más señeros de la escultura románica española. Es así por desarrollar algunos de los temas principales de la iconografía religiosa del momento –el Pantocrátor ocupa el centro del friso superior, está rodeado por el Tetramorfos y flanqueado por los apóstoles– en perspectiva jerárquica y tomando como eje de simetría la figura principal, la del Pantocrátor; además, en la segunda arquivolta de la puerta de acceso se desarrolla de manera muy completa la diversidad profesional de Carrión de los Condes en la segunda mitad del siglo XII. Otras características son el hieratismo y la inexpresividad.

sábado, 7 de octubre de 2023

Crucifijo de don Fernando y doña Sacha

El crucifijo de don Fernando y doña Sancha es una pieza única por ser el primer Cristo crucificado en la historia de la escultura española. No se conoce su autor; se habla de un taller de León. Fernando I (rey de León, 1037-1065) y su esposa doña Sancha donaron el crucifijo en 1063 a la Real Colegiata Basílica de San Isidoro de León. Fue la manera de evidenciar el patronazgo regio sobre la Real Colegiata y la vinculación de los reyes de León con los reyes visigodos, que tuvieron entre sus costumbres hacer donaciones a la Iglesia.

Anónimo: Crucifijo de don Fernando y doña Sancha, 1063.
Estilo: Románico.
Técnica: Talla en marfil con incrustaciones de azabache.
Temática: Religiosa.
Dimensiones de la cruz: 52 cm. de alto  x 34,5 de brazos x 7 de ancho.
Dimensiones del Cristo: 30,5 cm. de alto.
Museo Arqueológico Nacional, Madrid, España.

   

La imagen de Cristo está tallada en marfil y es de bulto redondo. La cabeza tiene forma ovalada y está ladeada hacia la derecha; los ojos tienen forma de almendra, con pupilas negras gracias a incrustaciones de azabache; cabello acordonado y barba rizada en disposición simétrica; se presenta desnudo, sólo cubierto con el paño de pureza que cubre desde la cintura, donde se anuda con un lazo, hasta las rodillas; están marcados pectorales y abdomen; los brazos se disponen estirados; las piernas descansan sobre un pedestal con los pies en paralelo, lo que quiere decir que es un Cristo de cuatro clavos, el Cristo románico típico. En la espalda de Cristo hay un hueco que se usó como relicario para acoger el Lignum Crucis o vera cruz.


En el anverso del crucifijo de don Fernando y doña Sancha se reconoce el Agnus Dei y el tetramorfos.

  

La cruz está decorada al modo horror vacui. En el borde de la cruz se representan los bienaventurados ascendiendo al cielo y los réprobos descendiendo a los infiernos. Hay entremezcladas imágenes zoomórficas y vegetales. Sobre la cabeza de Cristo está grabada la inscripción "IHC NAZA / RENUSREX / IVDEORV", que se traduce por Jesús de Nazaret, rey de los judíos; y encima Cristo resucitado, nimbado y portando una cruz. Bajo los pies de Cristo se lee la inscripción "FERDINANDUSREX / SANCIAREGINA", que se traduce por Fernando rey, Sancha reina. En el centro del reverso de la cruz aparece el Agnus Dei o cordero de Dios, en los extremos de los brazos de la cruz el tetramorfos o cuatro evangelistas representados de manera simbólica, arriba el águila o san Juan, a la derecha el toro o san Lucas, a la izquierda el león o san Marcos y abajo el ángel o san Mateo.

El programa iconográfico obedece a los temas de la redención y la resurrección. Cristo se presenta triunfante sobre la muerte; está vivo sin manifestar dolor, dado que es Dios y no hombre. Este mensaje se refuerza por el hieratismo, la rigidez y la frontalidad de Cristo en la cruz.

Además de cumplir la función de relicario hizo las veces de crucifijo procesional, ya que la parte inferior del crucifijo presenta un orificio que permite ser ensamblado a un soporte o palo procesional.

La trascendencia del crucifijo de don Fernando y doña Sancha se debe a ser el primer Cristo crucificado en la historia de la escultura española. Aun así, se reconocen influencias bizantinas carolingias y otónidas. Vino a sustituir el modelo hispánico tradicional de cruz triunfante patada.

sábado, 22 de enero de 2022

Descendimiento de San Juan de las Abadesas

El grupo escultórico Descendimiento de San Juan de las Abadesas se realizó hacia 1250, pero se desconoce el autor. Se encuentra en la iglesia de San Juan de las Abadesas, único edificio que queda del complejo monacal benedictino homónimo, que se levantó a finales del siglo IX bajo el patrocinio del conde Wilfredo I el Velloso.

Anónimo: Descendimiento de San Juan de las Abadesas, hacia 1250.
Estilo: Románico.
Técnica: Madera tallada y policromada.
Temática: Religiosa.
Iglesia de San Juan de las Abadesas, San Juan de las Abadesas, España.

  

Descendimiento de San Juan de las Abadesas se trata de un conjunto escultórico de bulto redondo en el que aparecen Jesús de Nazaret, José de Arimatea, Nicodemo, la Virgen María, san Juan y los dos ladrones. Jesús de Nazaret ocupa el centro de la composición; está siendo descendido de la cruz, con los brazos extendidos, el izquierdo aún clavado a la cruz y el derecho buscando a la Virgen María; la cabeza está inclinada hacia la derecha, con ojos y boca cerrados y cabello y barba simétricos; las costillas se ofrecen bien marcadas y el vientre hinchado; los pies aparecen clavados al madero con un solo clavo; el paño de pureza le llega a las rodillas y muestra pliegues bien definidos. José de Arimatea y Nicodemo están concentrados en descolgar a Cristo de la cruz. La Virgen María aparece con los brazos levantados en actitud dolorosa. San Juan se muestra compungido, apoyando la cabeza en la mano derecha, sosteniendo el Evangelio con el brazo izquierdo. Los dos ladrones cierran la composición con la mirada perdida en la distancia.

Se aprecian restos de policromía de unos pocos colores puros, llenos de simbolismo; la túnica roja de san Juan simboliza la Pasión que vivió Jesús de Nazaret, el verde de la Virgen María la esperanza y el dorado del Señor el triunfo de la Gloria sobre la muerte, el milagro de la resurrección.

El conjunto escultórico se encuentra situado detrás del altar mayor y cumplía dos funciones: decorar la parte preeminente de la iglesia y adoctrinar a los feligreses, casi todos analfabetos. 

Descendimiento de San Juan de las Abadesas ofrece características que le acercan al gótico como ser un conjunto escultórico exento, independiente del marco arquitectónico, un estudio anatómico más depurado, cierto movimiento y que los pies de Jesús de Nazaret aparezcan clavados al madero con un solo clavo; sin embargo, otras características son propias el románico como la inexpresividad de los personajes y la falta de comunicación entre los mismos. Esto le convierte en una pieza representativa del románico tardío o de transición al gótico.

sábado, 5 de junio de 2021

Puerta norte de San Miguel de Estella, del maestro de San Miguel de Estella

La portada norte de la iglesia de San Miguel de Estella es obra del llamado maestro de San Miguel de Estella y del taller que abrió en esta localidad. Se realizó a finales del siglo XII en estilo románico.

Maestro de San Miguel de Estella: Portada norte de la iglesia San Miguel de Estella, finales del siglo XII.
Estilo: Románico.
Técnica: Piedra labrada.
Temática: Religiosa.
Iglesia de San Miguel, Estella, España.

   

La portada se presenta abocinada con cinco jambas columnadas y otras tantas arquivoltas que acogen un tímpano; además, a cada lado de la fachada, hay dos conjuntos escultóricos superpuestos, pero separados por la imposta de las arquivoltas.

El tímpano recibe el conjunto escultórico principal de la portada. Es monolítico y descansa sobre dos mochetas laterales decoradas con cabezas de monstruos andrófagos. La figura central del tímpano es el Maistas Domini dentro de una mandorla tetralobulada, en la que se lee en letras mayúscula la inscripción latina “NEC DEVS EST NEC HOMO PRESENS QVAM CERNIS IMAGO SED DEVS EST ET HOMO QVEM SACRA FIGVRA IMAGO”, es decir, “Esta imagen que contemplas no es Dios ni hombre, pero es Dios y hombre aquel a quien representa esta sagrada imagen”; se presenta sedente en silla de tijera, nimbado, bendiciendo con la mano derecha y con la izquierda sujeta un libro que descansa sobre la rodilla izquierda; este libro presenta en la portada un crismón trinitario. Rodeando al Pantocrator se reconoce el Tetramorfos, representación simbólica de los evangelistas, abajo a la izquierda, el león que representa a san Marcos, arriba a la izquierda el ángel a san Mateo, abajo a la derecha el buey a san Lucas y arriba a la derecha el águila a san Juan; además, cerrando el conjunto escultórico del tímpano, se identifican a la Virgen, a la izquierda, y a san Juan, a la derecha. El marco del tímpano está decorado con una cenefa con motivos vegetales. El tamaño de las figuras se ajusta a la ley de perspectiva jerárquica, siendo la de mayor tamaño la figura más importante, es decir, el Maiestas Domini, seguido por la Virgen, san Juan y el Tetramorfos.

El tímpano de la portada norte de la iglesia de San Miguel de Estella está ocupado por el Maiestas Domini dentro de una mandorla tetralobulada, el Tetramorfos, la Virgen María y san Juan.


Se cuentan cinco arquivoltas; están decoradas con figuras labradas que se disponen en sentido longitudinal, lo que anuncia la llegada del estilo gótico posterior. La primera arquivolta o interior está decorada con ángeles turiferarios; la segunda con parejas de los ancianos del Apocalipsis; la tercera con figuras de los profetas; la cuarta con escenas del Génesis y de la vida pública de Jesús de Nazaret; y la quinta o exterior con un crismón trinitario transportado por un ángel en el centro de la misma y con escenas de la vida y martirio de santos, distinguiéndose la lapidación de san Esteban protomártir, la amputación pectoral de santa Águeda, a san Lorenzo martirizado en una parrilla y la crucifixión invertida de san Pedro. Una moldura rodea las arquivoltas; está decorada con los castigos a actos pecaminosos.

Las arquivoltas descansan en una línea de imposta que recorre toda la portada; está decorada con motivos vegetales.

A cada arquivolta le corresponde un par de capiteles, es decir, la portada cuenta con diez columnas sobre podio y basa y otros tantos capiteles. De izquierda a derecha las escenas que decoran los capiteles son las siguientes: Anunciación, Visitación, Nacimiento de Cristo, Adoración de los Reyes, Presentación en el templo, El sueño de José y la huida a Egipto, Herodes consultado a los escribas dónde nacerá el Rey de los judíos, la matanza de los inocentes y dos en los que aparecen personas luchando contra seres monstruosos.

De los relieves que decoran la portada norte de la iglesia de San Miguel de Estella llama la atención el de la crucifixión de san Pedro, que se encuentra en la quinta arquivolta o arquivolta exterior.

 

Los machones esquineros están decorados con dos conjuntos escultóricos de idéntica disposición separados por la imposta que recorre toda la portada. En el lado izquierdo, en la mitad inferior, aparece san Miguel, patrón de la iglesia, luchando contra el dragón y llevando a cabo la psiconostasis o pesaje de las almas; en la mitad superior aparecen seis apóstoles, entre los que se reconoce a san Pedro por la llave que porta, y dos grifos enfrentados bajo un arco apuntado. En el lado derecho, en la mitad inferior, aparece representado el tema de la Resurrección a través de las tres Marías ante dos ángeles y el sepulcro vacío de Cristo, una inscripción en latín dice “SVRREXIT, NON EST HIC”, es decir, “Ha resucitado, no está aquí”; en la mitad superior aparecen los seis apóstoles restantes y una estrella de ocho puntas bajo un arco apuntado.

El maestro de San Miguel de Estella y los colaboradores de su taller pudieron recibir la influencia del segundo maestro de Santo Domingo de Silos e influir en los escultores que trabajaron en la catedral de Santa María de Tudela.

sábado, 23 de enero de 2021

Portada norte de la catedral de Santa María de Lugo, de Raimundo de Monforte

La puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo es obra del maestro Raimundo de Monforte y la llevó a término hacia 1170. Si bien se ha perdido el Tetramorfos que rodeaba al Pantocrátor sigue siendo uno de los conjuntos escultóricos más llamativos del románico español.

Raimundo de Monforte: Portada norte de la catedral de Santa María de Lugo, hacia 1170.
Estilo: Románico.
Técnica: Piedra tallada.
Temática: Religiosa.
Catedral de Santa María, Lugo, España.

  

La puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo cuenta con tres columnas a cada lado, sobre basamento, fuste liso y capitel adornado con motivos vegetales, otras tantas arquivoltas y una chambrana, las cuatro lisas, sin decoración. La puerta de acceso presenta forma bilobulada, gracias al pinjante que cuelga del Pantocrátor que ocupa el tímpano. Este acoge la imagen del Pantocrátor, que estuvo rodeado por un Tetramorfos, que se ha perdido.

El tímpano de la puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo está ocupado por un Pantocrátor, del que cuelga un pinjante. Se ha perdido  el Tetramorfos que rodeaba al Pantocrátor.

  

El Pantocrátor aparece dentro de una mandorla. Su disposición es frontal e inexpresiva, con el fin de ajustarse al principio de que el Señor se sobrepuso al dolor. Aparece sentado como rey celestial, coronado y nimbado con nimbo crucífero, que simboliza la muerte en la cruz. Presenta barba y boca entreabierta. Con la mano izquierda sostiene el libro de las Escrituras; la mano derecha se ha perdido, con ella debería estar bendiciendo a quienes le observasen y entrasen en la catedral por esta puerta. Los pies descansan sobre la base de la mandorla. El manto ofrece pliegues angulosos.

El pinjante cuelga del Pantocrátor. Sirve para dividir en dos mitades la puerta de acceso a la catedral. Está adornado con una escultura que reproduce la Última Cena con san Juan junto a Jesús de Nazaret. Una inscripción latina describe la escena; dice así: “DISCIPVLVS DOMINI PLACIDE DANS / MEMBRA QVIETI DVM CIBAT IN CENA / CELESTIA VIDIT AM(I)ENA”, es decir, “El discípulo del Señor, dando sus miembros al reposo en la Cena, vio celestiales maravillas”. El Señor y los apóstoles presentan aspecto siriaco, cabello largo, peinados con raya en medio y levan barba; todos aparecen adornados con un nimbo para informar de su condición de santos; el nimbo de Jesús de Nazaret es crucífero.

Unos elementos llamativos de la puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo son los herrajes, que unen los listones de madera. Presenta formas vegetales, de tallos de los que florecen volutas y puntas lanceoladas. Entre los herrajes aparecen guirnaldas.

La puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo está amparada por un pórtico renacentista del siglo XVI, que mandó levantar el obispo Pedro Ribera.

La trascendencia de la puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo radica en su originalidad, factura de calidad y en su influencia en algunos de los elementos que decoran la iglesia de San Vicente de Ávila.


sábado, 19 de septiembre de 2020

Crismón de la catedral de San Pedro de Jaca, del maestro de Jaca

El maestro de Jaca es el escultor del crismón de la catedral de San Pedro de Jaca, que se encuentra en la fachada occidental de la misma, la llamada Magna Porta, y se fecha hacia 1115.

Maestro de Jaca: Crismón de la catedral de San Pedro de Jaca, hacia 1115.
Técnica: Piedra tallada.
Estilo: Románico.
Temática: Religiosa.
Catedral de San Pedro de Jaca, España.

 

En la base del crismón se lee la inscripción latina “VIVERE SI QVERIS QVI MORTIS LEGE TENERIS, HVC SVPLICANDO VENI RENVENS FOMENTA VENENIS, COR VICIIS MVNDA, PEREAS NE MORTE SECVNDA”, que se traduce por “Si quieres vivir, tú, que estás sometido a la ley de la muerte, ven aquí suplicante, renunciando a los alimentos venenosos. Limpia de vicios tu corazón para que no perezcas de una segunda muerte”.

El crismón cuenta con ocho brazos que terminan en remates triangulares. Está dentro de una orla en la que se lee la inscripción latina “HAC IN SCVLTVRA LECTOR SI GNOSCERE CVRA, P, PATER, A, GENITVS, DVPLEX EST, SPS, ALMVS, HII TRES IVRE QVIDEM DOMINVS SVNT VNVS ETP IDEM”, que se traduce por “En esta escultura, lector, debes interpretar lo siguiente: P, el Padre, A, el Hijo, SPS, doble es el Espíritu. Estos tres son en verdad por derecho propio un único y mismo Señor”. En el brazo central superior se lee la letra P, en el brazo central inferior la S, en el brazo izquierdo la Alfa griega y en el brazo derecho la Omega griega, además se lee la X, como resultado del cruce de los brazos en aspa del crismón. Entre los brazos del crismón se cuentan ocho pétalos de margaritas.

A la derecha del crismón un león con la boca abierta tiene bajo sus garras a un oso y a un basilisco, y sobre él se lee la inscripción latina “IMPIVM MORTIS CON, CVLCANS E LEO FORTIS”,  que se traduce por “El poderoso león aplasta al imperio de la muerte”. 

A la izquierda del crismón un león con la boca cerrada protege bajo sus garras a un penitente que se postra ante él mientras caza una serpiente, y sobre él se lee la inscripción latina “PARCERE STERNENTI, LEO SCIT XPSQ PETEND”, que se traduce por “El león sabe perdonar al caído, y Cristo a quien le implora”.

Los símbolos son los siguientes: el crismón es la Trinidad, el círculo que encierra el crismón representa el cielo, las margaritas el paraíso, la Alfa y la Omega al Señor como principio y fin de la creación del mundo, la P al Padre, la S al Espíritu Santo y la X a Cristo, el león a la justicia, la lucha contra el mal y protege el paraíso, el oso, la serpiente y el basilisco el mal y el penitente al creyente que busca a Dios.

Los textos completan una escena llena de simbología que insiste en la idea de la Trinidad, del señor como principio y fin de la creación, el triunfo del bien sobre el mal y en la necesidad de encaminarse al Señor suplicando su perdón.

Las inscripciones y las imágenes eran explicadas por el sacerdote a los feligreses, analfabetos en su inmensa mayoría.

En cuanto a los aspectos formales el crismón de la catedral de San Pedro de Jaca se ajusta a los de la escultura románica, que sacrificaba la belleza formal en favor de la trasmisión del mensaje doctrinal. La función principal es didáctica. Se trata de un bajorrelieve con un acusado antinaturalismo.

El crismón de la catedral de San Pedro de Jaca se convirtió en un icono de la escultura románica de carácter trinitario del Camino de Santiago. Además, influyó en la escultura de Aragón, Cataluña y sur de Francia.