Mostrando entradas con la etiqueta Gótico. Escultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gótico. Escultura. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de noviembre de 2024

Pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia

El pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia es el elemento más sobresaliente de la iglesia por su decoración escultórica. Es de estilo gótico, llevándose a cabo a finales del siglo XIV; sin embargo, la policromía de las esculturas es de finales del siglo XVII.

Pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia, finales del siglo XIV.
Estilo: Gótico.
Técnica: Piedra labrada policromada.
Temática: Religiosa.
Iglesia de Santa María de los Reyes, Laguardia, España.

  

El pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia se abre en la fachada meridional de la iglesia y está dedicado a la Virgen María, buscando la exaltación de esta entre los creyentes.

El pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia es de estilo gótico. Cuenta con parteluz, dintel, cinco jambas a cada lado del acceso al templo, cinco arquivoltas ojivales y tímpano. Todos estos elementos reciben una densa decoración escultórica, que obedece a un programa iconográfico de temática mariana.

Las arquivoltas presentan decoración diversa. La primera arquivolta o arquivolta interior está decorada con los ángeles músicos, la tercera con imágenes de santas con sus atributos, la quinta o arquivolta o arquivolta exterior con reyes y profetas del Antiguo Testamento y las arquivoltas segunda y cuarta con motivos vegetales. Las imágenes que decoran las arquivoltas siguen la dirección de los arcos bajo dosel labrado y calado.

Las cinco jambas dispuestas a cada lado del acceso a la iglesia están decoradas con imágenes de los apóstoles sobre pedestal, bajo dosel labrado y calado y separados por columnillas, completando el apostolado dos imágenes de otros tantos apóstoles dispuestas una cada lado de la portada, separadas de las de las jambas por las columnas que soportan la bóveda de crucería que cubre el pórtico. Los apóstoles presentan rostros, expresiones y vestuario individualizados, todos barbados y sujetando un libro. El realismo se aprecia en detalles anatómicos como las venas que se marcan en las manos. Se les reconocen por sus elementos distintivos, por ejemplo, a san Pedro por las llaves, a san Pablo por la alopecia y la espada con la que fue decapitado, a san Andrés por la cruz en aspa, a Santiago el Mayor por la ropa de peregrino, a san Bartolomé por el diablo encadenado, etc.

El parteluz recibe la imagen de la Virgen con el Niño; descansa sobre pedestal y bajo doselete labrado y calado; aparece de pie, coronada, en contraposto, con la cabeza apenas ladeada hacia el Niño, que está sentado sobre el antebrazo izquierdo de la Virgen, a quien mira, así madre e hijo se reconocen en una amena conversación y mostrándose el cariño que se tienen.

A los lados del parteluz se abren dos puertas bajos arcos escarzanos trilobulados, que sirven de base al tímpano de la portada.

El tímpano del pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia está dedica a glorificar a la Virgen María. Las escenas se disponen en tres registros horizontales.

  

El tímpano del pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia se estructura en tres registros horizontales, que reciben las esculturas que reproducen escenas de la vida de la Virgen María. En el registro inferior se narra, de izquierda a derecha, la Anunciación, con el arcángel san Gabriel y la Virgen María; la Visitación, con santa Isabel y la Virgen María tomándose de las manos y conversando; y la Epifanía, con los Magos de Oriente ante el Niño Jesús recién nacido y la estrella de Belén aún en el cielo. En el segundo registro, a la izquierda, se reconocen los doce apóstoles sobre una nube, en dos filas superpuestas de seis, con expresiones tristes por la muerte de la Virgen María; a la derecha se distingue la escena de la Dormición de la Virgen acompañada por los doce apóstoles, uno de ellos le sujeta la cabeza y otro las manos, mientras Cristo, con una mano en el pecho, recibe el alma de la Virgen María, simbolizada a través de una pequeña figura femenina; y en el centro la Asunción, con la Virgen María sobre un trono dentro una mandorla mística llevada al cielo por tres ángeles y santo Tomás, a la izquierda, de rodillas, recibiendo el cinturón que la Virgen María le entrega. En el registro superior se reproduce la Coronación de la Virgen María, que aparece sentada en un trono, recibiendo la corona por parte de Cristo y un ángel, mientras dos ángeles, que tocan música con un salterio y un laúd, cierran la escena.

El dintel y las divisorias de los registros están decorados con motivos vegetales.

El pórtico de la iglesia de Santa María de los Reyes de Laguardia es una de las portadas góticas más destacadas por su programa iconográfico y tratamiento realista de las esculturas, que parecen anunciar el estilo renacentista posterior.

sábado, 25 de mayo de 2024

Sepulcro de doña Urraca López de Haro, de Ruy Martínez de Bureba

El sepulcro de doña Urraca López de Haro es la obra maestra de Ruy Martínez de Bureba. Lo realizó en 1272 en estilo gótico.

Ruy Martínez de Bureba: Sepulcro de doña Urraca López de Haro, 1272.
Estilo: Gótico.
Técnica: Piedra tallada.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: de la caja mortuoria, 238 x 88 x 52 cm; de la losa sepulcral, 245 x 94 cm.
Monasterio de Santa María de San Salvador, Cañas, España.

  

Doña Urraca López de Haro nació en 1193. En 1225, a la temprana edad de 32 años, alcanzó a ser abadesa del monasterio de Santa María de San Salvador de Cañas. Ocupó ese puesto hasta su muerte en 1262, contribuyendo al engrandecimiento del monasterio. Por ello, diez años después de su fallecimiento, se encargó al escultor Ruy Martínez de Bureba la realización de un sepulcro en el que los restos de doña Urraca López de Haro descansasen para siempre.

El sepulcro consta de dos partes: la losa sepulcral y la caja mortuoria.

Sobre la losa sepulcral aparece una escultura yacente de doña Urraca López de Haro. Se la representa con expresión serena, con una sonrisa apenas esbozada y con los ojos abiertos, a la espera de la resurrección. El hábito es sencillo y de pliegues angulosos. Con la mano derecha sujeta un rosario, que cuelga del cuello, y con la mano izquierda sujeta el báculo abacial, que en su parte superior presenta un dragón enroscado. Junto a los hombros aparecen sendos ángeles turiferarios y a los pies tres religiosas sedentes en actitud orante, además de una serpiente, símbolo de la prudencia, y una paloma, que representa la humildad.

Llama la atención del espectador la expresión serena de la imagen que representa a doña Urraca López de Haro.

  

La caja mortuoria descansa sobre tres parejas de lobos, emblema de la casa de los López de Haro. Las cuatro caras de la urna mortuoria están decoradas con otras tantas escenas. En la cara correspondiente a la cabecera aparecen cuatro religiosas, una da consuelo a otra, la tercera porta un libro y la cuarta se arrodilla ante la figura de san Pedro, que lleva las llaves del cielo. En la cara derecha aparecen once monjas, que representan a la  comunidad religiosa monacal, de las cuales la priora recibe el pésame del obispo, el resto aparecen llorando de manera contenida, menos una que gira la cabeza hacia un monje que la sigue y al que sonríe. En la cara izquierda se observa el funeral de la difunta, en el centro descansa el féretro, que está rodeado por religiosos, algunos tonsurados, y hombres mesándose los cabellos en señal de duelo, todos lloran la pérdida de doña Urraca López de Haro. La cara correspondiente a los pies de la caja sepulcral está decorada por una escena en la que el alma de doña Urraca López de Haro asciende al cielo en forma de una niña desnuda en actitud orante, que descansa en un lienzo que sostiene una pareja de ángeles.

Del lado derecho de la caja sepulcral llama la atención el gesto sonriente de una religiosa hacia un monje.

  

Las figuras de las escenas están esculpidas en alto y medio relieve, distinguiéndose varios planos de representación.

El material en el que está hecho el sepulcro es piedra arenisca.

La importancia histórica y artística del sepulcro de doña Urraca López de Haro radica en exaltar a la persona representada, para lo cual introduce el báculo abacial como elemento distintivo de la posición alcanzada por la difunta y la representación del alma de esta ascendiendo al cielo. Además, es de valorar la temprana representación individualizada y expresividad de todos los personajes que aparecen decorando las paredes del sepulcro, tan característico del estilo gótico, dejando atrás el hieratismo e inexpresividad del estilo románico.

La cara de los pies de la caja sepulcral está decorada con una escena en la que se representa el ascenso del alma de doña Urraca López de Haro al cielo en forma de niña desnuda.

sábado, 2 de diciembre de 2023

Pórtico del Juicio Final de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa

El escultor borgoñón Leodegarius es el autor principal del pórtico del Juicio Final de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa. Otros que participaron en la realización de la obra fueron el maestro de San Juan de la Peña, el taller de Agüero y el maestro de Biota. La obra se realizó en estilo gótico durante la segunda mitad del siglo XII. 

Leodegarius: Pórtico del Juicio Final, segunda mitad del siglo XII.
Estilo: Gótico.
Técnica: Piedra tallada en relieve.
Temática: Religiosa.
Iglesia de Santa María la Real, Sangüesa, España.

  

El pórtico del Juicio Final de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa consta de tres niveles.

El nivel inferior, a cada lado de la puerta de acceso, descansan tres estatuas-columnas sobre zócalo y bajo capiteles. Las figuras del lado izquierdo son la Virgen María, María Magdalena y María, madre de Santiago; sobre ellas sendos capiteles en los que se representan los temas de la Anunciación, la Visitación y la Presentación en el templo. Las figuras del lado derecho son las de san Pedro, san Pablo y Judas Mercator; sobre ellas, entre dos capiteles con forma de cesta vegetal, se representa el tema del Juicio de Salomón.

El nivel intermedio acoge el tímpano, tres arquivoltas apuntadas, que lo enmarcan, y dos enjutas.

El tímpano recibe el tema principal de la portada, el del Juicio Final. El dintel descansa sobre dos mochetas en las que se representan sendas cabezas de bóvidos; en el dintel se reconocen las figuras de la Virgen coronada, sentada en un trono, con el Niño Dios bendiciendo; a derecha e izquierda, los doce apóstoles en dos grupos de seis; estas figuras se disponen bajo arcos de medio punto que se sostienen en columnas que ofrecen fustes decorados con motivos geométricos. El tema del Juicio Final se inspira en el Evangelio de san Mateo; el Señor aparece como Juez, en posición sedente y bendiciendo, rodeado de cuatro ángeles tromperos; a la derecha del Señor se disponen los bienaventurados, vestidos con túnicas, y a su izquierda los condenados, desnudos y en posiciones forzadas. 


El tímpano del pórtico sur de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa acoge el tema del Juicio Final.

  

Las arquivoltas están decoradas con figuras que siguen la disposición del arco; representan a los tres estamentos sociales (nobleza, clero y tercer estado), oficios del momento, alegoría de la lujuria, motivos en zig-zag y vegetales.

Las enjutas están decoradas con casi un centenar de figuras zoomórficas, elementos vegetales y motivos geométricos. Se reconocen varias figuras, entre las que cabe destacar los símbolos del Tetramorfos, animales del bestiario, un perro siguiendo a un ciervo, una mujer con una serpiente, un caballero triunfante. 

El tercer friso se estructura en dos niveles de arquerías de medio punto sobre dobles columnas; en el centro de la arquería superior, bajo una estructura adintelada, aparece Cristo en Majestad flanqueado por el Tetramorfos; el resto de figuras de este nivel son ángeles y apóstoles. El friso superior está separado del segundo y sus dos niveles están separados por sendas líneas de imposta decoradas con motivos vegetales.


El friso superior del pórtico del Juicio Final de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa está dedicado a Cristo en Majestad acompañado por el Tetramorfos.

  

Llama la atención la densidad de figuras que cubren esta obra; ello se debe a un deliberado horror vacui.

El diseño y parte de la factura del pórtico del Juicio Final de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa se debe a Leodegarius, un escultor borgoñón, que se inspiró en la catedral de la Asunción de Nuestra Señora de Chartes, lo que explica que una iglesia iniciada en estilo románico ofrezca una portada gótica.

sábado, 28 de noviembre de 2020

Puerta del Reloj de la catedral de Santa María de Toledo, de Juan Alemán

La conocida como puerta del Reloj es la más antigua de la catedral de Santa María de Toledo. Se llevó a término a principios del siglo XIV. Juan Alemán realizó el parteluz y las jambas. Se desconoce el autor o autores que realizaron las otras partes de la portada.

Juan Alemán y otros: Puerta del Reloj, principios del siglo XIV.
Estilo: Gótico.
Técnica: Talla en piedra.
Temática: Religiosa.
Catedral de Santa María, Toledo, España.

 

La puerta del Reloj no destaca por su factura, desproporcionada y poco depurada, pero sí por su riqueza iconográfica, que cubre tímpano, parteluz, jambas, cercos y arquivoltas.

El tímpano consta de cuatro bandas, que se leen de abajo a arriba en zigzag de izquierda a derecha.

En la primera banda del tímpano se reconocen las escenas siguientes: Anunciación, donde al arcángel Gabriel hace su anuncio a la Virgen levantando su mano y esta asiente; Visitación, donde la Virgen María y santa Isabel se abrazan; Natividad,  con san José y la Virgen María arrodillados y en el centro y en lo alto el Niño, la mula y el buey, símbolos de los judíos y los gentiles, un ángel turiferario y pastores adorando al Niño; Anunciación a los pastores, un ángel aparece entre las nubes para anunciar a tres pastores el nacimiento de Jesús; Visita de los Reyes Magos a Herodes, quien aparece con un demonio sobre un hombro hablándole, además de los Reyes Magos representando las tres edades de una persona –juventud, madurez y senectud–, las tres razas –caucásica, africana y asiática– y los tres continentes –Europa, África y Asia–, el primero señala la estrella a Belén; Adoración de los Reyes Magos, que obsequian al Niño con oro, incienso y mirra, símbolos del tributo, el sacrificio y la muerte; Sueño de los Reyes Magos, los tres reyes duermen y un ángel les anuncia que no vuelvan al palacio de Herodes; y Degollación de los Santos Inocentes, donde soldados romanos armados como caballeros medievales proceden a la ejecución de niños delante de sus madres por orden de Herodes, sentado en su trono y con el demonio sobre su hombro, una madre tiene en sus manos la cabeza de su hijo decapitado.

La segunda banda está ocupada por las escenas siguientes: Sueño de José, con san José durmiendo recostado en un asiento y un ángel susurrándole al oído; Huida a Egipto, donde san José dirige al burro sobre el que monta la Virgen María que lleva en sus brazos al Niño; Jesús siendo educado en la escuela, donde un maestro instruye a Jesús de Nazaret; Jesús entre los doctores, donde Jesús de Nazaret habla con los doctores, sobre su cabeza la llama de la sabiduría, lleva nimbo crucífero y bendice; Presentación en el templo, donde Simeón y la Virgen María acompañan a Jesús de Nazaret sobre el altar, cubierto con una cortina, y detrás la profetisa Ana y san José con la ofrenda al templo; Recriminación a Jesús, donde la Virgen levanta la mano para pegar a Jesús de Nazaret y un sacerdote le indica que no lo haga; Bautismo de Cristo, donde Jesús de Nazaret aparece metido en el río Jordán y san Juan Bautista echándole agua, además se simboliza la Trinidad al aparecer la mano de Dios, Jesús de Nazaret y el Espíritu Santo en forma de paloma; y Bodas de Caná, que sirve para representar el sacramento de la Eucaristía.

En la tercera banda se distinguen las escenas siguientes: Bodas de Caná, continuación de la escena del nivel inferior; Milagro de la multiplicación de los panes y los peces, de nuevo símbolo de la Eucaristía; y Milagro de la Resurrección, donde Jesús de Nazaret bendice a Lázaro en el sepulcro y este resucita y se levanta.

Corona el tímpano la escena de la Dormición de la Virgen, donde parece la Virgen María envuelta en un sudario acompañada de once apóstoles, todos menos santo Tomás, que dudó de Cristo, san Pedro la bendice.

El parteluz lo ocupa la Virgen eleusa o Virgen sonriente con el Niño Jesús. Aparece coronada, ofreciendo una flor al Niño Jesús y pisando el áspid, el dragón, el basilisco y el león, símbolos del pecado, el mal, la muerte y el anticristo que devora a los hombres. La Virgen María al aparecer coronada simboliza la reina a la que hay que adorar, al pisar a las bestias anula los males que acechan al hombre y al ofrecer la flor al Niño Jesús agradece su llegada al mundo para redimir al hombre de sus pecados.


El tímpano de la puerta del Reloj de la catedral de Santa María de Toledo se organiza en cuatro bandas. Lo corona el tema de la Dormición de la Virgen.

 

Las jambas de la izquierda están ocupadas por Melchor, Gaspar, Baltasar y un escudero con los tres caballos. Los reyes magos portan las ofrendas y uno mira al parteluz, ocupado por la Virgen María, a quien entrega monedas de oro en señal de rendición de tributo.

En las jambas de la derecha aparecen las figuras de san José, la Virgen María y santa Isabel en la escena de la Visitación, además de santa Ana, la madre de la Virgen María.

El cerco de la puerta está decorado con dos filas de recuadros que acogen bajorrelieves de arquitecturas, animales y vegetales.

Las arquivoltas cuentan con esculturas de ángeles músicos y turiferarios, que presentan posiciones diferentes. También aparecen las figuras de tres obispos.

La puerta del Reloj de la catedral de Santa María de Toledo debe su importancia artística a ser la primera portada de la catedral primada de España y a su riqueza iconográfica.


sábado, 13 de junio de 2020

Puerta Preciosa de la catedral de Santa María la Real de Pamplona


La conocida como puerta Preciosa de la galería sur del claustro de la catedral de Santa María la Real de Pamplona se llevó a término entre 1350 y 1360, pero se desconoce su autor. Debe su nombre al salmo que los canónigos cantaban antes de acceder a sus celdas: “Pretiota in conspectu Domini, mors sanctorum eius”, que se traduce por “Preciosa es delante de Dios la muerte de sus santos”.

 Anónimo: Puerta Preciosa, hacia 1350-1360.
Estilo: Gótico
Técnica: Talla en piedra.
Temática: Religiosa.
Claustro de la catedral de Santa María la Real de Pamplona, España.


La temática que se desarrolla es la Anunciación, Dormición, Asunción y Coronación en el cielo de la Virgen María. Se inspira en Dormición de nuestra Señora, Madre de Dios y siempre Virgen María, de Juan, arzobispo de Tesalónica, de inicios del siglo VII, y Leyenda Dorada, de Jacobo da Varagine, obispo de Génova, de finales del siglo XIII.

El programa iconográfico ocupa las jambas, arquivoltas y tímpano de la puerta.

En las jambas se reconoce el tema de la Anunciación, con las figuras del arcángel Gabriel, en la jamba izquierda, y la Virgen María, en la derecha. Son figuras de bulto redondo, bajo doselete calado.

Las arquivoltas son tres, la central baquetonada. En la arquivolta interior se disponen las imágenes de las diez vírgenes de los Evangelios, coronadas, con palma y libro, cobijadas bajo doselete calado. En la arquivolta exterior se disponen dieciséis ángeles sobre nubes. Todas las figuras siguen la hilera de las arquivoltas.

El tímpano de la puerta acoge catorce escenas dispuestas en cuatro registros horizontales separados por nubes. En el primer registro cinco escenas: un ángel anuncia a la Virgen María su próxima muerte, la Virgen María anuncia su muerte a sus parientes y amigos, llegada de san Juan y conversación con la Virgen María, la Virgen María presenta su mortaja y vestidos a san Juan y el encuentro de san Juan con san Pedro y san Pablo, venidos sobre nubes. En el segundo registro otras cinco escenas: la llegada de los restantes apóstoles sobre nubes ante la casa de la Virgen María, diálogo entre la Virgen María y los apóstoles, la Virgen María muestra su mortaja a los apóstoles, la Virgen María se prueba la mortaja y la Virgen María entrega su mortaja a tres doncellas amigas. En el tercer registro se cuentan tres escenas: la Virgen María entrega la palma a san Juan, exequias de la Virgen María en su casa y cortejo fúnebre en el sepelio de la Virgen María e intento de profanación de su cuerpo por un sacerdote judío acompañado por tres soldados. El cuarto registro contiene la escena de la Coronación de la Virgen María en el cielo.

Las características formales son las siguientes: 
  • Horror vacui, es decir, cubrición de todo el espacio del tímpano por figuras.
  • Talla simétrica de las figuras.
  • Naturalismo en rostros, gestos y actitudes, que sirve para reflejar los sentimientos de cada personaje.
  • Claridad compositiva.

La puerta Preciosa del claustro de la catedral de Santa María la Real de Pamplona es por su riqueza iconográfica y formal uno de los conjuntos escultóricos más sobresalientes del gótico español del siglo XIV.

jueves, 23 de enero de 2020

Cabeza de Cristo, de Jaime Cascalls

Jaime Cascalls (¿?-Berga, 1378) es uno de los escultores más destacados de la Escuela gótica catalana. Colaboró con el maestro Aloy en las esculturas de los sepulcros del Real monasterio de Santa María de Poblet, es autor del retablo de la iglesia de Cornellá de Conflect (1345), de la estatua conocida como San Carlomagno (1345) y de Cabeza de Cristo (hacia 1352); además, fue maestro mayor de la Seo Vieja de Lérida (1361) e intervino en la portada de los Apóstoles de la catedral de Santa María de Tarragona (1375).

Jaime Cascalls: Cabeza de Cristo, hacia 1352.
Estilo: Gótico.
Técnica: Alabastro policromado.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: 28 x 20 x 25 cm.
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España.


Cabeza de Cristo presenta unas aristas irregulares en el cuello, lo que permite especular con la posibilidad de que hubiese pertenecido a un Cristo yacente de cuerpo entero ubicado en la capilla del Corpus Christi de la iglesia de San Agustín Viejo de Barcelona, como el de la iglesia de San Félix de Gerona, atribuido a Cascalls.

La pieza Cabeza de Cristo está realizada en alabastro policromado. Cristo presenta aspecto siríaco con cabello largo y ondulado, igual que la barba, ojos entornados y boca semiabierta, que deja ver los dientes, nariz afilada y pómulos marcados y fragmentos de la corona de espinas. Gotas de color rojo recorren el rostro asemejando sangre.

La escultura recoge el dolor sufrido por Cristo en la cruz y el momento exacto en el que perdió la vida. Llama la atención por su naturalismo y expresividad, consiguiendo un efectismo dramático muy depurado gracias al contraste cromático entre el alabastro y la pintura roja que imita la sangre producida por la corona de espinas.

Cabeza de Cristo pasa por ser la obra que mejor representa la etapa de madurez de Jaime Cascalls y una de las que mejor representan la plenitud de la estatuaria gótica por el fino dominio en el trabajo del alabastro y la expresividad que ofrece.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Puerta de La Coronería, del maestro Enrique

El maestro Enrique (¿?-Burgos, 1277) fue arquitecto y escultor. Trabajó en las catedrales de Santa María de la Regla de León y Santa María de Burgos. En esta última llevó a cabo la puerta de La Coronería, hacia 1250.

Maestro Enrique: Puerta de La Coronería, hacia 1250.
Estilo: Gótico.
Técnica: Talla en piedra.
Temática: Religiosa.
Catedral de Santa María, Burgos, España.


El tímpano lo ocupa el conjunto escultórico del Juicio Final. Aparecen Cristo, la Virgen María y san Juan; Cristo entronizado como juez, con los brazos en alto y mostrando las heridas de las manos y el costado; la Virgen María, coronada, y san Juan flanquean a Cristo y le imploran piedad para las almas de los condenados al infierno. En el vértice del tímpano, dos ángeles, sobre unas nubes, portan la cruz y el sudario de Cristo, y a los lados, otros dos llevan una columna y una lanza, elementos de la Pasión de Cristo.

El dintel está ocupado por la imagen de san Miguel sosteniendo una balanza en la que pesa las almas de los hombres. A la derecha aparecen unos demonios, que hostigan a los condenados al infierno; a la izquierda, una casa con la puerta abierta representa la entrada al paraíso, donde ya hay bienaventurados.

El tímpano de la puerta de La Coronería está ocupado por el Juicio Final.


 Por debajo y por encima de las jambas, recorre el muro una serie de arcos ciegos ojivales, que en el zócalo inferior montan sobre columnillas pareadas con capiteles vegetales. Esta galería de arcos sirve para enmarcar las imágenes de los apóstoles, seis a cada lado, en bulto redondo y en tamaño natural.

Las arquivoltas son tres, la interior está ocupada por serafines, la intermedia por ángeles turiferarios y la exterior por escenas de la resurrección de Cristo.

Entre las características formales se ajustan a las del estilo gótico pleno. Las más evidentes son las siguientes:
  • Las esculturas se supeditan al marco arquitectónico.
  • Las figuras son realistas, proporcionadas y mantienen una comunicación visual entre ellas y con el espectador.
  • Cada tema de los tratados ocupa en la fachada el espacio que le corresponde en función de su importancia. Así, el Juicio final llena el tímpano, el peso de las almas el dintel, el apostolado las jambas y la resurrección de Cristo la arquivolta exterior.

 La puerta de La Coronería de la catedral de Santa María de Burgos guarda relación con las fachadas de la catedral de Notre-Dame de Chartres e influyó en la de Santa María de Regla de León.

viernes, 15 de febrero de 2019

Pórtico de la Majestad de la colegiata de Santa María la Mayor de Toro

Se desconoce al autor del pórtico de la Majestad de la colegiata de Santa María la Mayor de Toro; sin embargo, se sabe que fue Domingo Pérez quien se encargó de policromar el conjunto escultórico.

El pórtico de la Majestad se levantó en dos etapas y estilos artísticos; lo realizado entre 1230 y 1240 es de hechura románica y lo realizado entre 1284 y 1295 es de estilo gótico.

Pórtico de la Majestad, 1230-1240 y 1284-1295.
Estilos: Románico y gótico.
Técnica: Piedra tallada y policromada.
Temática: Religiosa.
Colegiata de Santa María la Mayor, Toro, España.


El diseño original del pórtico de la Majestad es románico; sin embargo, solo la parte inferior, la que se realizó entre 1230 y 1240, obedece a este estilo artístico. Son románicas las catorce columnas sobre el zócalo, presentan fuste liso y capiteles decorados con distintos motivos, desde vegetales a figurados, pero con predominio de los religiosos y moralizantes relacionados con los primeros años de la vida de Jesús de Nazaret, tales como la presentación de Jesús en el templo, Jesús entre los doctores, la matanza de los inocentes, los Reyes Magos camino de Belén y la Epifanía. Las columnas exteriores ofrecen un grosor superior a las demás.

Hubo que esperar al reinado de Sancho IV (1284-1295) para que se reanudasen las obras del pórtico de la Majestad, lo que explica que se abandonase el diseño románico y se adoptase el estilo gótico. Así, la mayor parte de la obra está realizada en este estilo, como se pone de manifiesto en la factura en arco apuntado del tímpano y las arquivoltas.

Sobre las columnas románicas se situaron ocho figuras de bulto redondo, cuatro a cada lado, bajo doseletes en arco apuntado. Los personajes guardan relación con el linaje de David, y son de izquierda a derecha: un arcángel sin identificar, el profeta Isaías, el profeta Daniel, el rey Salomón, el rey David, el profeta Jeremías, el profeta Ezequiel y el arcángel san Gabriel.

Sobre la columna del parteluz descansa una imagen de la Virgen María con el Niño Jesús. La Virgen sostiene al Niño con su brazo izquierdo y con la mano derecha sujeta una flor. El Niño Jesús aparece sedente y bendice con la mano derecha. No hay comunicación entre la Virgen y el Niño Jesús y ambos muestran cierto hieratismo, lo que pone de manifiesto las reminiscencias románicas del primer gótico. Cubre la imagen de la Virgen con el Niño Jesús un doselete gótico.

El dintel está ocupado por la Dormición de la Virgen. La Virgen dormida, es decir, ya muerta, aparece tumbada en una cama. Sobre ella dos ángeles ayudan a que suba a los cielos el alma de la Virgen; esta mira de frente al espectador. A los pies de la Virgen se reconoce un ángel turiferario. El resto del dintel está ocupado por los apóstoles; se reconocen a san Juan Evangelista, junto a la Virgen y con la cabeza apoyada en una mano, a san Pedro por llevar las llaves del paraíso y a santo Tomás, que porta el cinturón de la Virgen María. Todas las figuras aparecen bajo doseletes trilobulados. El dintel descansa sobre cuatro mochetas en las que aparecen cuatro músicos.

El tímpano está dedicado a la Coronación de la Virgen. La Virgen aparece sentada y orante en el momento en el que su hijo Dios la corona como reina de los cielos. Jesús aparece sedente, coronado, coronando a su madre con la mano derecha y con la mano izquierda sujeta un libro abierto. Dos ángeles con una rodilla en el suelo portan sendos cirios y flanquean la escena principal. Otros dos ángeles de menor tamaño portan incensarios.

El dintel del pórtico de la Majestad de la colegiata de Santa María la Mayor de Toro está ocupado por la Dormición de la Virgen y el tímpano por su Coronación.


Alrededor del tímpano se despliegan siete arquivoltas. Las muchas figuras que ocupan las arquivoltas se disponen siguiendo el sentido de las mismas y están cubiertas con doseletes trilobulados. Solo las figuras de la séptima arquivolta aparecen dispuestas en sentido radial.

La primera arquivolta está ocupada por ocho ángeles que apoyan una rodilla en el suelo, unos portan candelabros, otros incensarios y el central una corona.

En los extremos de la segunda arquivolta aparecen san Pedro y san Pablo y entre ellos ocho figuras de reyes o bienaventurados.

La tercera arquivolta está ocupada por doce figuras de mártires y santos varones.

En la cuarta arquivolta aparecen catorce figuras de confesores, abades y obispos.

En la quinta arquivolta se cuentan dieciséis figuras de vírgenes y mujeres mártires.

La sexta arquivolta está ocupada por dieciocho figuras de músicos coronados.

En las claves de las arquivoltas segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta aparecen ángeles rezando.

La séptima arquivolta es la más importante en cuanto al despliegue iconográfico. Se desarrollan los temas del Juicio Final, el cielo, el purgatorio y el infierno. En la clave central se reconoce a Cristo Juez en Majestad entre dos ángeles que le sostienen en brazos; muestra las heridas de la crucifixión. Está flanqueado por la Virgen María y san Juan, presentados como intercesores. Junto a la Virgen María un ángel porta la cruz de Cristo y la corona de espinas. Junto a san Juan un ángel porta unos clavos y una lanza, instrumentos de la Pasión de Cristo. A continuación se narra el Juicio Final; unas figuras desfilan hacia el cielo, entre las que se reconoce a san Francisco de Asís; otros marchan hacia el infierno conducidos por demonios que los maltratan, los condenados llevan los símbolos de sus pecados.

El pórtico de la Majestad de la colegiata de Santa María la Mayor de Toro presenta una parte románica, pero hay que considerarla gótica por cuanto la mayor parte de la obra lo es en cuanto espacio ocupado y tratamiento dado a las figuras. Aunque en la figura de la Virgen con el Niño, dispuesta sobre el parteluz, se reconocen reminiscencias románicas, el dinamismo del resto de las figuras que aparecen en el pórtico es típico del primer gótico.