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sábado, 18 de abril de 2026

Custodia de la santa iglesia catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid, de Juan de Arfe

Juan de Arfe (León, 1535-Madrid, 1603) fue uno de los más destacados orfebres del Renacimiento español. Trabajó siguiendo el ideario del Concilio de Trento (1545-1563) y de la Contrarreforma y estuvo influido por el arquitecto Sebastiano Serlio. Entre sus clientes hay que citar al rey Felipe II, al duque de Lerma y a la Iglesia y entre sus trabajos más destacados la custodia de la santa iglesia catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid (1587-1590).

Juan de Arfe: Custodia de la santa iglesia catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid, 1587-1590.
Estilo: Renacimiento.
Técnica: Plata repujada y grabada.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: 167 cm de altura.
Museo Diocesano y Catedralicio, Valladolid, España.

  

El cabildo de la santa iglesia catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid encargó a Juan de Arfe la realización de una custodia procesional, cuyo tema central habría de ser la Asunción de la Virgen María, ajustándose a los principios del Concilio de Trento (1545-1563) y de la Contrarreforma. Juan de Arfe ya era un reputado orfebre gracias a las custodias procesionales que realizó para las catedrales de Ávila y Sevilla.

La custodia procesional de la santa iglesia catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid se ajusta a los principios estéticos de la arquitectura renacentista clásica, apreciándose pureza de líneas y austeridad decorativa. En origen constaba de cuatro cuerpos decrecientes en diferentes estilos: jónico, corintio, compuesto y toscano. La custodia hace las veces de torre campanario al aparecer una campanilla en el último cuerpo.

El primer cuerpo es de planta circular estrellada. El pedestal aparece decorado con treinta bajorrelieves apaisados con escenas del Antiguo Testamento, que prefiguran la eucaristía. Sobre el pedestal se cuentan veinticuatro columnas jónicas de plintos desarrollados y decorados con grutescos y fustes acanalados; sostienen arcos de medio punto quebrados en las esquinas; la decoración arquitectónica de la parte superior está compuesta por volutas y cartelas. Este cuerpo acoge el viril.

El segundo cuerpo es de planta hexagonal, limitado por doce columnas pareadas corintias sobre plinto, decorado con escenas del Nuevo Testamento, fuste helicoidal estriado y grutescos en la parte superior. Este cuerpo hace las veces de templete, aparece cubierto con una bóveda de cuyos bordes cuelgan campanillas; en su interior se reconoce la imagen de la Asunción de María acompañada por figuras representativas de las virtudes teologales y bolas decorativas.

El tercer cuerpo es de planta circular, con seis pilastras con doce columnas adosadas de orden compuesto, sobre los que descansan arcos de medio punto quebrados en las esquinas. De la bóveda interior cuelga una paloma, símbolo del Espíritu Santo. Delante de cada pilastra se distinguen pirámides caladas y entre ellas figuras femeninas tocando instrumentos musicales.

El cuarto cuerpo es de planta hexagonal, con ocho columnas toscanas sobre plinto, interior abovedado, del que cuelga una campanilla. Lo remata una pirámide calada sobre la cual descansa una bola del mundo coronada por una cruz, simbolizando la universalidad del catolicismo.

Manuel García Zaonero, dignidad de chantre y canónigo catedralicio, encargó en 1793 al escultor Pedro León de Sedano la realización del Carro Triunfal; además, en 1846 se añadió una gradilla de plata rectangular.

La custodia procesional de la santa iglesia catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid es la obra que mejor expresa la madurez creativa de Juan de Arfe. Sus líneas y la sobriedad decorativa se ajustan al estilo renacentista clásico y el tratamiento de la Asunción de María a los principios trentinos y contrarreformistas.

sábado, 15 de febrero de 2025

Custodia de la catedral de Cristo Salvador de Ávila, de Juan de Arfe

Juan de Arfe (León, 1535-Madrid, 1603) fue uno de los más destacados orfebres del Renacimiento español. Trabajó siguiendo el ideario del Concilio de Trento (1545-1563) y de la Contrarreforma y estuvo influido por el arquitecto Sebastiano Serlio. Entre sus clientes hay que citar al rey Felipe II, el duque de Lerma y a la Iglesia y entre sus trabajos más destacados la custodia de la catedral de Cristo Salvador de Ávila (1571).

Juan de Arfe: Custodia de la catedral de Cristo Salvador de Ávila, 1571.
Estilo: Renacimiento.
Técnica: Plata labrada y piedras preciosas.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: 170 cm de altura.
Catedral de Cristo Salvador, Ávila, España.

  

Juan de Arfe atendió el encargo del cabildo de la catedral de Cristo Salvador de Ávila de realizar una custodia dedicada a la Transfiguración. La custodia presenta seis niveles sobre una planta estrellada de seis puntas.

El primer nivel es de orden jónico. Presenta un banco decorado con una inscripción en latín que dice: “IOANNES DE ARPHE LEGION FACCIEBAT HOC OPVS. AN. 1571”, que se traduce por “La legión de Juan de Arfe hizo esta obra. Año 1571”. El basamento está decorado con treinta escenas del Génesis y el Éxodo; sobre la base descansan seis grupos de columnas jónicas sobre pedestal, las exteriores con el fuste decorado con estrías y las interiores con motivos vegetales, sobre estas descansan arcos de medio punto rebajados con intradós decorado con casetones, en las enjutas relieves de angelotes y un friso decorado; un arquitrabe remata este nivel, aparece decorado con grutescos, follajes y dentellones; las torres de este nivel, que rematan con un templete, acogen a cada una de las virtudes; el centro de este nivel está ocupado por una escultura que representa el sacrificio de Isaac.

El segundo piso es de orden corintio. La planta es circular; sobre el banco aparecen seis profetas sentados mirando al exterior y entre ellos, sobre pedestales, seis ángeles niños portando una vara; sobre el basamento, decorado con figuras geométricas, descansan pedestales adornados con relieves de santos; sobre los pedestales se erigen doce columnas corintias, unas con fustes estriados y otras con fustes estriados en distintas direcciones, grutescos y follaje; friso y arquitrabe están decorados con dentellones y óvalos; la cúpula aparece decorada con el Tetramorfos, el ave fénix y el pelícano; en el interior de este piso se dispone el ostensorio y la custodia, observado por los doce apóstoles, situados entre las columnas.

El tercer cuerpo es de orden compuesto. Es de planta poligonal; en el banco se disponen doce templetes de planta cuadrangular con tejado piramidal del que pende una campanilla y entre los templetes músicos y danzarines; se cuentan veinticuatro columnas de fuste estriado, que soportan seis arcos esquineros; sobre los capiteles hay fragmentos de entablamento sobre los que descansan unas figuras de niños que sujetan el escudo del cabildo catedralicio; el friso está decorado con flores de lis; el remate es un frontispicio con bolas; bajo la cúpula gallonada la representación de la Transfiguración.

El cuarto nivel es de planta circular con dos filas de columnas, unas son cariátides y otras lisas con capitel compuesto, que soportan seis arcos de medio punto; bajo la cúpula gallonada se representa a Dios Padre sujetando la bola del mundo con una mano.

El quinto piso está bordeado por una balaustrada; cuenta con un templete formado por seis arcos sobre pilares a los que se adosan seis columnas; en el interior cuelga  una campana.

El sexto cuerpo se culmina con unos pilares que soportan una cúpula y sobre esta un crucifijo.

La custodia de la catedral de Cristo Salvador de Ávila, de Juan de Arfe, debe su valor artístico a la calidad en la ejecución y en la riqueza iconográfica, que se ajusta al ideario contrarreformista.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Custodia de la santa, metropolitana y patriarcal iglesia catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción de Sevilla, de Juan de Arfe

Juan de Arfe (León, 1535-Madrid, 1603) fue uno de los más destacados orfebres renacentistas españoles. Trabajó siguiendo el ideario del Concilio de Trento (1545-1563) y de la Contrarreforma y estuvo influido por el arquitecto Sebastiano Serlio. Entre sus clientes hay que citar al rey Felipe II, el duque de Lerma y a la Iglesia y entre sus trabajos más sobresalientes la custodia de la santa, metropolitana y patriarcal iglesia catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción de Sevilla (1580-1587).

Juan de Arfe: Custodia de la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción de Sevilla, 1580-1587.
Estilo: Renacimiento.
Técnica: Plata labrada.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: 325 cm de altura.
Santa, metropolitana y patriarcal iglesia catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción, Sevilla, España.

  

Juan de Arfe atendió el encargo que le hizo el canónigo Francisco Pacheco, quien ideó el programa iconográfico que se observa en la custodia de la santa, metropolitana y patriarcal iglesia catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción de Sevilla, que se articula en cinco niveles.

En el primer nivel se representa la iglesia militante. En el exterior se reconocen las imágenes de los doctores de la Iglesia san Ambrosio, san Gregorio, san Jerónimo, santo Tomás y san Dámaso y en el interior las figuras de san Pedro, san Pablo, la Sabiduría y el Entendimiento. Además, en el podio de las columnas jónicas se cuentan 36 relieves, del Antiguo y del Nuevo Testamento a partes iguales, relacionados con la eucaristía, y en las hornacinas superiores las figuras de los sacramentos.

El segundo nivel está dedicado a la eucaristía. Lo ocupa el viril que recibe la sagrada forma rodeada por los cuatro evangelistas y más abajo las imágenes de los patrones de Sevilla por parejas mirando hacia Dios sacramentado; las parejas son las santas Justa y Rufina, santos Isidoro y Leandro, santos Hermenegildo y Sebastián, santos Servando y Germán, santos Carpófono y Laureano y santos Florencio y Clemente; además, aparecen ángeles; se apoyan en la balaustrada de este nivel. Las columnas son de orden corintio.

En el tercer nivel se representa la iglesia triunfante. En el interior se observa la escena del Cordero apocalíptico recostado sobre el Libro de los Siete Sellos, rodeado por el tetramorfos; además, aparecen escenas relacionadas con el sacrificio del Cordero y ángeles.

En el cuarto nivel aparecen representada la Santísima Trinidad; el Padre y el Hijo se disponen sentados bajo un arco coronado por el Espíritu Santo.

El quinto nivel está coronado por la representación de la Fe.

Se reconocen el arco serliano en los diferentes niveles de la custodia.

Los entablamentos entre nivel y nivel aparecen repujados.

El platero Juan de Segura recibió el encargo de reformar la custodia en 1668. Añadió un basamento y doce jarras e introdujo en el primer nivel una imagen de la Inmaculada en sustitución de la representación de la Fe, que pasó a ocupar la cúspide de la custodia en lugar de la esfera coronada con la cruz original.

La custodia de la santa, metropolitana y patriarcal iglesia catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción de Sevilla, de Juan de Arfe, debe su valor artístico a la calidad en la ejecución y en la riqueza iconográfica, que se ajusta a los principios contrarreformistas, que se subrayaron tras la reforma barroca de Juan de Segura.

sábado, 28 de mayo de 2016

Custodia de la catedral de Santa María de Toledo, de Enrique de Arfe

Enrique de Arfe (Colonia, 1475-¿?, 1545) se formó como orfebre en Alemania. Se estableció en España en 1506, en la ciudad de León. Sus primeros trabajos son en estilo gótico, custodia de la catedral de Santa María de León (1515), pero sus mejores trabajos son de hechura renacentista, custodia de la catedral de la Asunción de Nuestra Señora de Córdoba (1518) y custodia de la catedral de Santa María de Toledo (1523).

Enrique de Arfe ejecutó la custodia de la catedral de Santa María de Toledo por encargo del cabildo catedralicio. Su fin era albergar el ostensorio de oro de la reina Isabel la Católica, obra de Jaume Aimeric.

Enrique de Arfe: Custodia de la catedral de Santa María de Toledo, 1524.
Estilo: Renacimiento.
Técnica: Mixta en esmalte, oro y piedras preciosas talladas.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: 309 cm. de altura.
Catedral de Santa María, Toledo, España.


La custodia es una torre de planta hexagonal.

En el basamento de la custodia se distinguen en los entrepaños rectangulares los relieves El Prendimiento de Jesús, San Pedro cortando la oreja a un soldado, Cristo azotado, Jesús camino del Calvario, El Llanto sobre Cristo muerto y la Resurrección. En las caras internas de los netos se reconocen los profetas Amós, Oseas, Miqueas, Sofonías, Nahúm, Habacuc, Ageo, Zacarías, Malaquías, Abdías, Joel y Jonás.

Sobre el basamento se elevan seis pilares fasciculados coronados por pináculos y decorados con peanas, hornacinas con figuras de plata, escudos heráldicos y chambranas. Los pilares se unen a seis estribos mediante dos arbotantes cada uno, a dos alturas: el inferior, de tracería calada, rematado con figuras exentas que representan a san Pedro, san Pablo, san Andrés, Santiago el Mayor, san Bartolomé y san Juan Evangelista; el arbotante superior es curvado y de él brotan tornapuntas con crestería de hojas. Estos estribos asientan en ménsulas voladas adornadas con labor calada de grutescos y perillas pinjantes. Pilares y estribos llevan adosados columnillas que arrancan a diferentes alturas, y van jalonados de doseletes y ménsulas que cobijan treinta y cuatro figuras. Los estribos culminan con esculturillas exentas que representan a san Cristóbal, san Miguel Arcángel, san Sebastián, san Jorge, san Demetrio y san Mercurio.

En el interior de este cuerpo se aloja el ostensorio de oro, fijado sobre un pedestal de planta estrellada. Se trata de una custodia de tipo portátil. Su astil presenta un nudo en forma de templete escalonado en tres pisos; el principal alberga las figuras en bulto redondo esmaltadas de Santiago, Juan Bautista, san Pedro, san Pablo, san Juan Evangelista y la Virgen María. Un gollete prismático presenta hornacinas que albergan las figuras en relieve esmaltado de san Sebastián, san Cristóbal, san Francisco y la Virgen María. Un templete de seis columnas, adornado con espigas, racimos y pámpanos, está guarnecido con piedras preciosas y esmaltes; el templete cobija al viril, que está decorado con esmeraldas, granates y perlas, y se ve rematado por una cruz de brazos rectos cuajada de diamantes.

El remate de la custodia es un palomar cilíndrico con vanos por los que asoman palomas esmaltadas y un gran zafiro.

El cuerpo que acoge el ostensorio se cierra en su parte superior con una bóveda estrellada. La clave central lleva un pinjante de esmaltes y pedrería y dieciocho rosetas con cabezas de querubín. Además, se intercalan seis medallas con figuras de ángeles de medio relieve, tres de las cuales sostienen campanillas, las otras tres portaban incensarios. Hay doce cabujones esmaltados con estrellas.

Por encima de la bóveda hay un cuerpo con forma de corona. Está formado por arcos lobulados, que se adornan con cresterías de cardinas, perillas abalaustradas y engastes de piedras. De la base de esta corona penden seis ángeles que portan instrumentos de la Pasión. En este cuerpo se disponen placas con figuras en relieve de los cuatro evangelistas, san Francisco y san Jerónimo. Por encima, se sitúan las figuras en bulto redondo de los reyes David y Salomón, san Ildefonso, san Eugenio, san Julián y san Eladio están cobijadas bajo un arco y flanqueadas por ángeles. En el centro de la corona va alojada una figura de Cristo resucitado sobre pedestal.

Más arriba se observa otro coronamiento más pequeño. En el centro de la sección se aloja la figura de un adolescente en bulto redondo, flanqueada por cabecitas de querubines y, arriba, dos niños. En el interior, una figura exenta del Niño Jesús, desnudo, bendiciendo.

La cubierta final está formada por un cuerpo troncopiramidal, dentro del cual pende una campanilla. Sobre él se cierra un copete bulboso dentro de cuya clave está suspendida la Paloma del Espíritu Santo.

El remate de la custodia es una base adornada con pedrería, con una cruz de plata dorada, con 86 perlas y dos esmeraldas, obra del orfebre Láynez.

La custodia descansa sobre una peana de plata con sobrepuestos de bronce, en forma de artesa y sostenida por cuatro ángeles de plata, realizada en 1742 por el platero Manuel Bargas Machuca, siguiendo modelos del escultor Narciso Tomé.