Mostrando entradas con la etiqueta Barroco. Arquitectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Barroco. Arquitectura. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de noviembre de 2025

San Pedro de Villanueva

La iglesia de San Pedro de Villanueva forma parte del monasterio homónimo, hoy parador nacional de turismo de Cangas de Onís. La iglesia actual se levantó sobre el espacio que ocupó el monasterio que fundó el rey Alfonso I de Asturias a mediados del siglo VIII y que debería de cumplir la función de panteón real. El monasterio benedictino de San Pedro de Villanueva se edificó en el siglo XII en estilo románico; sin embargo, la iglesia, el claustro y otras dependencias conocieron reformas importantes a lo largo de los siglos XVII y XVIII en estilo barroco. El monasterio fue abandonado con motivo de la desamortización de Mendizábal de 1835, conservando la iglesia sus funciones de culto. El monasterio de San Pedro de Villanueva fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1907 y en 1998 abrió al público como parador nacional de turismo, después de una profunda remodelación.

El ábside y la torre son los elementos exteriores que hacen reconocible a la iglesia de San Pedro de Villanueva. El ábside se levantó en el siglo XII y la torre en el XVII.

  

La planta de la iglesia de San Pedro de Villanueva no es la original del siglo XII, que debió presentar tres naves. La planta actual es de finales del siglo XVIII. De la construcción original se conservan la cabecera y el muro perimetral. La cabecera presenta tres ábsides semicirculares, siendo el central de mayores proporciones. Presenta una sola nave dividida en tres tramos marcados por arcos fajones en el interior y contrafuertes en el exterior.

La planta actual de la iglesia de San Pedro de Villanueva es del siglo XVIII y presenta una sola nave. La cabecera es del siglo XII y triabsidial.

  

La cabecera ofrece tres ábsides; el ábside central es de mayor desarrollo en profundidad, anchura y altura que los laterales, se divide en tres paños por dos semicolumnas adosadas al muro, en el paño central se abre un vano en arco de medio punto de pequeñas proporciones entre columnas y rodeado por una arquivolta. En cada ábside lateral se abrió un vano de pequeño tamaño durante el siglo XVIII. Los motivos decorativos llaman la atención del espectador; destacan los capiteles de las semicolumnas, que combinan motivos vegetales y zoomórficos, las flores de cuatro hojas de la arquivolta del vano del ábside central, las molduras ajedrezadas, las ménsulas de los aleros, decorados con motivos antropomórficos, vegetales, zoomórficos y las marcas de cantero.

La iglesia de San Pedro de Villanueva conserva los tres ábsides originales de planta semicircular.

  

La iglesia de San Pedro de Villanueva contaba con tres puertas de acceso. La portada principal se abre bajo la torre que se levantó en el siglo XVII; presenta arco de medio punto con cuatro arquivoltas, que descansan sobre el muro y tres columnas acodilladas sobre podio; lo más destacable son los motivos decorativos: la arquivolta exterior ofrece dientes de sierra, las dos intermedias flores de cuatro pétalos y la interior es lisa, en los capiteles se distinguen motivos historiados, vegetales y zoomórficos, reconociéndose escenas amorosas entre un caballero y una dama y de lucha entre un soldado y un oso. La segunda puerta comunicaba la iglesia con el claustro y se cegó en el siglo XVIII; es visible desde el claustro; la forma un arco de medio punto doblado con arquivolta, jamba y columna con capiteles decorados con motivos equinos y vegetales. La tercera portada se encuentra en los pies del templo; comunica la iglesia con la capilla de San Miguel, aledaña al claustro; está formada por un arco de medio punto con arquivolta, que descansa sobre jambas y aparece decorada con nido de avispa.

La portada principal de acceso a la iglesia de San Pedro de Villanueva presenta una decoración muy variada, donde se combinan motivos antropomórficos, geométricos, vegetales y zoomórficos.

  

La torre de la iglesia de San Pedro de Villanueva se levantó a finales del siglo XVII. Aparece adosada al muro meridional, cerca de la cabecera del templo. Presenta tres cuerpos: el primero descansa sobre pilares de gran desarrollo entre los que se abren arcos de medio punto, el segundo cuerpo es macizo y el tercero recibe las campanas.

Durante el último cuarto del siglo XVIII se acometieron dos reformas importantes. Las tres naves originales dejaron paso a una sola nave y una nueva cubierta, además se reforzó el muro perimetral con contrafuertes. El claustro actual es de estilo barroco, conservándose del románico una triple arcada de medio punto, que descansa sobre cuatro columnas con capiteles decorados con motivos vegetales.

La reforma del siglo XVIII sirvió para simplificar la planta de la iglesia de San Pedro de Villanueva, que pasó de tres naves de estilo románico a una de estilo barroco.

  

Del interior de la iglesia de San Pedro de Villanueva llaman la atención los arcos de medio punto sobre salmer, que comunican la nave con los ábsides, y la decoración escultórica de los capiteles con escenas historiadas.


En uno de los capiteles del interior de la iglesia de San Pedro de Villanueva aparece un hombre luchando con un león.

  

La iglesia de San Pedro de Villanueva ofrece cubiertas diferentes. Al exterior, la torre se cubre a cuatro aguas, la nave y el presbiterio a dos vertientes, los ábsides a un agua. En el interior, los ábsides aparecen cubiertos con bóveda de horno, el tramo recto del ábside central con bóveda de cañón y la nave con bóveda de arista. Las bóvedas aparecen decoradas con estuco.

Para construir la iglesia de San Pedro de Villanueva se utilizaron sillares de granito y ladrillo.

Se puede concluir que la iglesia de San Pedro de Villanueva es una de las edificaciones religiosas más singulares de Asturias por combinar los estilos románico y barroco.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Monasterio de San Juan de Poyo

El monasterio de San Juan de Poyo tiene partes góticas, renacentistas y barrocas. La tradición atribuye a san Fructuoso la fundación del monasterio en el siglo VII. Sin embargo, el primer documento que hace referencia al monasterio es de 942. Los mejores años del monasterio fueron los comprendidos entre los siglos XVI y XVIII. En 1548 el emperador Carlos V dio al monasterio el privilegio de convertirse en Colegio Mayor de Teología. Los monjes benedictinos abandonaron el monasterio en 1853, cumpliendo órdenes de exclaustración. En 1890 se hizo cargo del monasterio la Orden de los Monjes Mercedarios.

La iglesia del monasterio de San Juan de Poyo combina elementos góticos, renacentistas y barrocos. Las obras fueron dirigidas por el portugués maestro Lopes siguiendo los planos de Juan Ruiz de Pomanes. Las obras se iniciaron en 1581. La actual iglesia vino a sustituir a la iglesia medieval original.

La fachada del monasterio de San Juan de Poyo es de estilo barroco y se terminó en el siglo XVII.

  

      La fachada de la iglesia de la iglesia es del siglo XVII y de estilo barroco. El primer nivel del cuerpo central tiene cuatro columnas de orden dórico, dos a cada lado de la puerta de acceso a la iglesia, coronada por una hornacina que contiene una escultura de san Juan Bautista, patrón del concello de Poyo. El segundo nivel tiene otras cuatro columnas de orden corintio, dos a cada lado de una vidriera y de un escudo. El cuerpo central está rematado por un frontón curvo partido por una peineta rematada por un frontón curvo. La fachada está cerrada por dos torres-campanario: en una hornacina de la torre de la derecha se halla una escultura de san Andrés y en una hornacina de la torre de la izquierda una escultura de Santiago, representado como Santiago peregrino.

Una escultura de san Juan Bautista corona la puerta de acceso al monasterio de San Juan de Poyo.


El interior de la iglesia del monasterio de San Juan de Poyo es renacentista. Consta de tres naves, una central y dos laterales, que llegan hasta el crucero. Destacan las diez arcadas de medio punto, la solidez de las pilastras, las balaustradas del coro, la cornisa y la magnífica bóveda decorada con casetones. De la ornamentación que tapiza el crucero sobresale el florón, donde está inscrita la fecha de conclusión de las obras, año 1708.

La bóveda de la iglesia del monasterio de San Juan de Poyo destaca por sus proporciones.

  

El retablo del altar mayor es de 1631 y obra de Bernardo de Cabrera. Es de estilo barroco churrigueresco. Llama la atención las columnas salomónicas, los motivos ornamentales vegetales y las imágenes de san Juan Bautista y la Virgen de la Merced. El retablo está cubierto de pan de oro.

El retablo del altar mayor de la iglesia de monasterio de San Juan de Poyo es de estilo churrigueresco, obra de Bernardo de Cabrera.

  

La capilla del Santo Cristo es de estilo gótico. Se levantó en 1556, antes del inicio de las obras de la actual iglesia. El centro del retablo del Santo Cristo está ocupado por un Cristo en la Cruz enmarcado por un arco deprimido rectilíneo flanqueado por sendos estípites a los lados y por cuatro bajorrelieves circulares, dos a cada lado, con escenas de la Pasión de Cristo. El retablo está coronado por un bajo relieve de la Última Cena.

 A la derecha del retablo hay una talla barroca de Nuestra Señora de la Valvanera.

 A la izquierda del retablo están el sagrario del Jueves Santo, una talla de santa Trahamunda, patrona de los que tienen morriña, y su palmera, un sepulcro visigótico del siglo VIII y, sobre las lápidas del pavimento, los nombres de los mártires mercedarios de la Guerra Civil española de 1936.

El retablo de la capilla del Santo Cristo es del siglo XVI y de estilo gótico. A la izquierda se puede ver la escultura de santa Trahamunda.


El claustro de las Procesiones del monasterio de San Juan de Poyo es de estilo renacentista.

  

El claustro de las Procesiones o de la fuente es el distribuidor de las dependencias del monasterio de San Juan de Poyo: portería, huerta, refectorio y cocina. Se finalizó en 1600 en estilo renacentista. Sin embargo, la bóveda es de tracería gótica. Está cerrado por veinticuatro arcos de medio punto. En los vértices de las cuatro bóvedas se encuentran las medallas de Santiago, san Benito, san Juan Bautista y san Juan Evangelista. En el centro del claustro se encuentra una fuente de estilo barroco, obra del arquitecto Mateo López.

La crujía baja del claustro de las Procesiones del monasterio de San Juan de Poyo presenta bóveda de crucería.

  

El claustro del Cruceiro es el segundo claustro del monasterio de San Juan de Poyo. Es de estilo barroco y se terminó en 1747. Destacan las pilastras de orden gigante. El cruceiro que ocupa el centro del claustro es de 1731.

El claustro del Cruceiro del monasterio de San Juan de Poyo es de estilo barroco.

  

Las paredes del claustro del Cruceiro del monasterio de San Juan de Poyo están ocupadas por el mosaico titulado Camino de Santiago, obra de Machourek de 1992. El mosaico ocupa 200 m². Un grupo de peregrinos sale de París, primera etapa del Camino, pasa por las diferentes etapas hasta que llega a la última, Santiago de Compostela.

El mosaico Camino de Santiago, de Machourek, de 1992, ocupa las paredes del claustro del Cruceiro del monasterio de San Juan de Poyo.


Una dependencia importante del monasterio de San Juan de Poyo es la biblioteca, que contiene más de 100.000 volúmenes. Abundan los libros “antiguos y raros”, los de “temas gallegos”, arte, derecho, teología y filosofía.

En la huerta del monasterio de San Juan de Poyo se encuentra el hórreo más largo de Galicia con una longitud de 123 metros y cuenta con 51 apoyos. Se levantó en el siglo XVIII.

El hórreo del monasterio de San de Poyo es el más grande de Galicia.

sábado, 8 de mayo de 2021

Catedral de Santa María de Lugo

El obispo Odoario mandó construir la primera catedral de Lugo en el siglo VIII. Este edificio quedó muy dañado en el siglo XI, después del incendio de 1027 y el atrincheramiento en el mismo del conde Rui Ovequez en 1086 tras sublevarse contra el rey Alfonso VI de Castilla. El obispo Pedro III decidió impulsar la construcción de la nueva catedral de Santa María de Lugo, encargando las obras al maestro Raimundo de Monforte, que las inició en 1129. En la catedral se suceden los estilos románico, gótico, renacentista, barroco y neoclásico.

En el último cuarto del siglo XVIII se levantó la actual fachada neoclásica de la catedral de Santa María de Lugo, diseñada por Juan Sánchez Bort. La original era de estilo románico y estaba muy deteriorada.

  

Raimundo de Monforte diseñó una planta que se ajustaba al modelo tardorrománico de tres naves, divididas en seis tramos, rematadas en ábsides semicirculares, y un crucero muy desarrollado. Desde la segunda mitad del siglo XII las obras discurrieron a un ritmo lento, lo que explica que la estética de la catedral asumiese formas góticas: en el siglo XIV la cabecera románica se sustituyó por otra de gran desarrollo con girola tras el altar mayor con cinco ábsides, siendo el central de mayores proporciones; además, se levantó un transepto marcado con lo que la planta de la catedral adoptó la forma de cruz latina. El centro de la catedral está ocupado por el coro, realizado por Francisco de Moure en el siglo XVII.

La planta románica que diseñó el maestro Raimundo de Monforte en el siglo XII se modificó en el siglo XIV para adoptar formas góticas.

 

La nave principal se cubre con una bóveda de cañón apuntada y las laterales y el crucero con bóvedas de arista. Se sustentan en pilares con semicolumnas adosadas, sobre los que también descansan los arcos fajones y los formeros. Sobre las naves laterales discurre una tribuna, que se abre a la nave principal a través de vanos bíforos de arcos apuntados enmarcados por un arco de medio punto; la tribuna está cubierta por bóvedas de cañón. Un elemento decorativo que recorre los muros interiores es el taqueado jaqués.

Elementos destacados del interior de la catedral de Santa María de Lugo son la capilla mayor, el coro, la capilla de San Froilán y la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes.

La capilla mayor se levantó en el siglo XIV sustituyendo a la románica del maestro Raimundo de Monforte del siglo XII y de estilo románico. Presenta una cabecera con cinco ábsides, más desarrollado el central, y deambulatorio tras el altar mayor. Después del terremoto de Lisboa de 1755 se derrumbó, procediéndose a su restauración; José Terán levantó un segundo piso de estilo neoclásico, pero las pinturas que la decoran son barrocas.

La capilla mayor de la catedral de Santa María de Lugo ofrece un primer piso de líneas arquitectónicas góticas y un segundo piso de hechura neoclásica, aunque decorado con pinturas barrocas.

 

El coro se sitúa en el centro de la nave principal. Lo llevó a término Francisco de Moure, terminándola en 1624. La sillería suma 27 asientos en el nivel bajo y 37 en el alto. Llaman la atención del espectador los medallones que adornan los respaldos.

La capilla de San Froilán se fundó en 1480 por García Gómez de Gayoso, pero en el siglo XVII fue reformada. Presenta pilastras adosadas a los muros perimetrales y bóveda de cañón. Como elementos decorativos acoge un retablo de modestas proporciones, que recibe una imagen de san Froilán, patrón de Lugo, obra de Francisco de Moure.

La capilla de la Virgen de los Ojos Grandes la levantó Fernando Casas y Novoa en el siglo XVIII. Ofrece planta de cruz griega cubierta por una cúpula hemiesférica y cuatro bóvedas gallonadas. El elemento decorativo principal es un retablo-camerín, que acoge la imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, patona de Lugo.

Del exterior de la catedral de Santa María de Lugo llaman la atención la cabecera, la Torre Vieja, la portada norte y la fachada principal.

La cabecera se ajusta a la estética gótica. Los vanos que iluminan el interior son apuntados bíforos enmarcados dentro de un arco apuntado. Además, arcos arbotantes saltan del segundo piso al primero y en este se apoyan en contrafuertes que separan los vanos del primer piso.

La Torre Vieja se levantó en el siglo XIV en estilo gótico y se amplió en el XVI respetándose el mismo estilo. Los dos primeros pisos son de planta cuadrada; el primero es macizo en su parte inferior y en la parte superior se abren vanos geminados apuntados; el segundo piso acoge las campanas, que se ven a través de dobles vanos de medio punto. El tercer cuerpo es de planta octogonal y lo remata una balaustrada; es obra de Juan de Arce.

Cabecera y Torre Vieja de la catedral de Santa María de Lugo.

 

La puerta norte de la catedral es uno de los elementos más llamativo de la catedral de Santa María de Lugo. Es obra de Raimundo de Monforte y se realizó hacia 1170. Cuenta con tres columnas a cada lado, sobre basamento, fuste liso y capitel adornado con motivos vegetales, otras tantas arquivoltas y una chambrana, las cuatro lisas, sin decoración. El tímpano acoge un Cristo en Majestad, del que cuelga un pinjante, ocupado por el tema de la Última Cena. El Tetramorfos que rodeaba al Cristo en Majestad se perdió. Los herrajes de la puerta son elemento decorativo original.

La puerta norte es uno de los elementos más llamativos de la catedral de Santa María de Lugo. El acceso es bíforo gracias al pinjante que cuelga del Cristo en Majestad, que ocupa el centro del tímpano.

 

La fachada principal de catedral de Santa María de Lugo la diseñó Julián Sánchez Bort en estilo neoclásico y la ejecutó José Elejalde. Se construyó a finales del siglo XVIII. Cuenta con dos pisos y cinco calles, siendo la central la de más anchura, las de los extremos se corresponden con las torres esquineras; las calles están separadas por pilastras y columnas de orden gigante; un frontón triangular culmina el cuerpo central; cinco esculturas coronan la fachada, la de la Fe, en el centro, y las de los evangelistas a los lados.

La catedral de Santa María de Lugo es Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 2015 como parte del Camino Primitivo a Santiago de Compostela.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Catedral de San Pedro de Jaca

La catedral de San Pedro de Jaca se levantó en dos fases: la primera, entre 1076 y 1082, siendo rey de Aragón Sancho I y obispo de Jaca su hermano el infante García; la segunda, entre 1104 y 1134, durante el reinado de Alfonso I el Batallador y siendo obispo de Jaca-Huesca Esteban de Zaragoza. Sin embargo, se desconoce al arquitecto que diseñó la catedral.

La catedral de San Pedro de Jaca se levantó en estilo románico, aunque los avatares por los que ha pasado han modificado, en parte, su estructura original y estilo arquitectónico.

Fachada meridional de la catedral de San Pedro de Jaca.

La catedral presenta planta basilical de tres naves longitudinales, transepto y cabecera triabsidial. Las naves longitudinales están divididas en cinco tramos, con soportes alternos, tres pilares cruciformes con semicolumnas adosadas y dos columnas exentas, sobre los que descansan arcos fajones y formeros de medio punto. La nave central es más alta y ancha que las laterales. La nave de crucero no sobresale del muro perimetral, pero sí en altura.

La planta de la catedral de San Pedro de Jaca es basilical de tres naves.

La cabecera original estaba formada por tres ábsides semicirculares, el central más ancho y profundo que los laterales. De estos ábsides solo se conserva el meridional, de planta semicircular, presenta tres lienzos separados por lesenas y columnas lisas y capiteles corintios y tres niveles separados por líneas de impostas, está decorado con el ajedrezado jaqués y canecillos zoomórficos; en el lienzo central se abre un vano de medio punto abocinado. En 1790 el ábside central fue sustituido por otro más profundo, con el fin de que diese cabida al coro, que no se situó en este lugar hasta 1919. El ábside norte no se destruyó del todo, pero se modificó para formar parte de una vivienda.

El ábside sur de la catedral de San Pedro de Jaca es el único original que se conserva.

La cubierta original de las naves longitudinales era de madera, la de la nave central a dos aguas y la de las naves laterales a una vertiente; sin embargo, las naves laterales se cubrieron con bóvedas de crucería estrellada en 1520-30, de estilo gótico, según diseño de Juan Segura, y, tras el incendio de 1598, la nave central se cubrió con bóveda estrellada, trazada por Juan de Bescos. Los brazos del transepto conservan las bóvedas de cañón originales. El crucero está cubierto por un cimborrio octogonal, sobre trompas, con cúpula semiesférica de ocho nervios de sección recta.

Un cimborrio octogonal sobre tropas cubre el crucero de la catedral de San Pedro de Jaca.

La catedral se ilumina a través de los seis pares de vanos abiertos en los muros de cierre de la nave principal y los nueve abiertos en los muros de las naves laterales.

La fachada principal de la catedral de San Pedro de Jaca es la occidental, conocida como la Magna Porta, precedida por un atrio, formado por dos crujías, que soporta la torre-campanario del siglo XV. La portada está formada por seis arcos de medio punto abocinados, que descansan en columnas, decoradas con motivos antropomórficos, vegetales y Daniel en el foso con los leones; en el tímpano aparece un crismón trinitario dentro de una orla en la que se reconocen las figuras de un penitente arrodillado ante un león, que le protege del mal, representado por un oso, una serpiente y un basilisco; el crismón cuenta con inscripciones latinas en las que se insiste en la idea de la Trinidad, del señor como principio y fin de la creación, el triunfo del bien sobre el mal y en la necesidad de encaminarse al Señor suplicando su perdón; además, el crismón cuenta con ocho brazos que terminan en remates triangulares. La arquivolta exterior está enmarcada por el ajedrezado jaqués.

La fachada occidental es la principal de la catedral de San Pedro de Jaca. El tímpano acoge su famoso crismón trinitario.

Delante de la fachada meridional se construyó una lonja hacia 1600. La puerta de acceso ofrece un arco de medio punto con tímpano en el que aparecen representados san Pedro con las llaves y tiara y el toro de san Lucas y el león de san Marcos dentro de óvalo decorado con el ajedrezado jaqués; en los capiteles de las columnas se distinguen las escenas del sacrificio de Isaac y la burra de Ballam.

El claustro románico fue sustituido por otro barroco entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII.

Se utilizó el sillar como material de construcción.

La influencia de la catedral de San Pedro de Jaca se dejó sentir a lo largo del Camino de Santiago y en tierras de Ávila y Segovia, como se aprecia en la profusión del ajedrezado jaqués como elemento decorativo

La catedral de San Pedro de Jaca fue declarada Monumento Nacional en 1931.


viernes, 25 de octubre de 2019

Monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes

El monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes tiene sus orígenes en el siglo X como cenobio familiar y dúplice perteneciente a la familia del conde Hermenegildo; estaba formado por dos comunidades, una masculina y otra femenina, bajo la advocación del Divino Salvador. Como monasterio cisterciense, bajo la advocación de Santa María, inició su andadura el 14 de febrero de 1142; el conde Fernando Pérez de Trabia y su sobrina Urraca hicieron donación del cenobio al abad Pedro y a sus monjes llegados de Claraval. En 1147 el papa Eugenio III confirmó la fundación del monasterio de Santa María de Sobrado. En 1498 el monasterio se unió a la Congregación reformada del Císter. Durante el siglo XVII el monasterio se amplió y reformó. En 1834 por Real Orden se suprimió el monasterio cayendo en el abandono, en 1954 se inició su restauración y en 1966 regresaron al monasterio monjes cistercienses procedentes de la abadía de Viaceli de Cóbreces, Cantabria.

Vista aérea del monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes.


Fachada de la iglesia del monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes.


La fachada principal es obra de Pedro de Monteagudo y del año 1676; se compone de los elementos siguientes: sobre el vano rectangular de la puerta se encuentra una hornacina con la imagen de la Asunción, un frontón partido, dos pares de columnas salomónicas, que enmarcan el cuerpo central y sirven de apoyo al entablamento, escudo flanqueado por dos columna, frontón, las insignias imperiales y, a modo de remate, un calvario.

La imagen de la Asunción ocupa un lugar destacado en la fachada de la iglesia del monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes.


El escudo imperial corona la fachada de la iglesia del monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes.


El claustro de los peregrinos se construyó entre 1625 y 1635 y fue reconstruido en 1972. Las dos galerías se apoyan en arcos de medio punto. Las pilastras inferiores son de orden dórico y las superiores de orden jónico. En su ala izquierda se encuentra la escalera principal, llamada “maristela” por estar presidida por una figura de la Virgen.

En el claustro de los peregrinos se superponen pilastras dóricas y jónicas.


El claustro reglar, de las procesiones o de los medallones fue construido entre 1714 y 1744 sobre otro románico del siglo XII. Es de planta rectangular. El primer piso es una galería de arcos de medio punto. El segundo piso es una galería de vanos enmarcadas por pilastras. En sus ángulos exteriores destaca la decoración alegórica y los treinta y seis medallones sobre otros tantos ventanales. En los medallones aparecen bustos de santos, personajes bíblicos, monjes, reyes, nobles, etc.

El claustro de los medallones debe su nombre a los treinta y seis medallones que decoran la galería superior.


La cocina está dividida en siete compartimentos. Está cubierta por una bóveda ojival. Cuatro columnas sustentan la campana y la chimenea.

Las columnas y los arcos de la cocina monacal llaman la atención por su solidez.


La sala capitular se construyó en el siglo XII y fue reconstruida en 1965. Es de planta cuadrada. Está cubierta por nueve bóvedas de crucería. Las bóvedas se apoyan en nervios que descargan en ménsulas insertadas en las paredes, en las cuatro columnas de las esquinas y en cuatro pilares con columnas adosadas.

Las bóvedas ojivales de la sala capitular destacan por sus depuradas líneas.


Interior de la iglesia del monasterio de Santa María de Sobrado de los Monjes.


La iglesia impresiona por su interior grandioso en proporciones (60 m. de longitud y cúpula que se eleva a 35 m. de altura) y esmerado trabajo de las piedras. Es obra de Pedro de Monteagudo y del año 1680. Su planta es de cruz latina de tres naves.  Las naves están separadas por arcos de medio punto sobre pilares y con intradós decorado con casetones. Un entablamento recorre la nave central. La bóveda es de medio cañón y se apoya en el entablamento. Al fondo de la nave central se localiza el coro alto. La cúpula del crucero se sostiene sobre pechinas, cada una con sendos escudos adosados. En relieve resaltan las cruces de las Órdenes Militares.

Crucero de la iglesia del monasterio de Santa María de Sobrado. La cúpula y las pechinas que la soportan están decoradas con escudos.


La sacristía tiene una portada de líneas rectas. El túnel de entrada está adornado con motivos florales. Está rematada por una cúpula esférica apoyada en cuatro trompas en forma de concha. En sus cuatro ángulos hay imágenes de los doctores máximos de la Iglesia latina: san Gregorio, san Ambrosio, san Jerónimo y san Agustín. En el fondo de la sacristía se encuentra la entrada a la capilla, vacía de reliquias.

Las trompas que soportan la cúpula de la sacristía tienen forma de concha.


La capilla del Rosario se atribuye a Domingo de Andrade. Fue terminada en 1673. Su portada está enmarcada por dos pares de columnas ornamentadas en su mitad inferior con capiteles corintios sobre los que descansa un frontón rematado por un cuerpo superior con escudo labrado.

La capilla de San Juan Bautista es lo más antiguo que se conserva del monasterio. Su románico es típicamente cisterciense por su sobriedad. Se accede a través de un arco de medio punto apoyado sobre pilastras. Está coronado por un frontón clásico partido en su base.

Accesos a las capillas de San Juan Bautista (izquierda) y del Rosario (derecha).

sábado, 18 de mayo de 2019

Plaza Mayor de Salamanca, de Alberto de Churriguera y Andrés García de Quiñones

Alberto de Churriguera (Madrid, 1676-Orgaz, 1750) es uno de los arquitectos españoles del Barroco más destacados; fue Maestro Mayor de la catedral de la Asunción de la Virgen de Salamanca, conocida como la Catedral Nueva, e inició las obras de la plaza Mayor de Salamanca.

Andrés García de Quiñones (Santiago de Compostela, 1709-1784) fue arquitecto y escultor barroco; su realización más destacada fue finalizar la plaza Mayor de Salamanca; otra obra destacada fue la hoy Casa-museo de Miguel de Unamuno en Salamanca.

La construcción de la plaza Mayor de Salamanca la decidió el rey Felipe V en 1710 como premio al apoyo de la ciudad a su causa durante la Guerra de Sucesión (1701-1714). Vino a satisfacer la necesidad de un espacio administrativo, comercial y lúdico que venía demandando la ciudad de Salamanca.

El ayuntamiento ocupa el lienzo norte de la plaza Mayor de Salamanca. Es obra de Alberto García de Quiñones.


Las obras dieron comienzo en 1729 y concluyeron en 1755. Se construyó en estilo barroco sobre el espacio que ocupaba desde el siglo XV la plaza de San Martín. Las obras se llevaron a término en dos fases: la primera, de 1729 a 1735, bajo la dirección de Alberto Churriguera; y la segunda, de 1750 a 1755, dirigida por Andrés García de Quiñones, que se encargó de construir el ayuntamiento. Las obras estuvieron paradas entre 1735 y 1750 por los pleitos que presentaron los propietarios de las casas que habrían de ser expropiados.

El material de construcción elegido fue la piedra franca de Villamayor característica por su color dorado.

La construcción de la plaza comenzó por el lienzo este o del pabellón Real, continuó por el lado sur o de San Martín, siguió por el oeste o de Pretineros y se remató por el lienzo norte o del ayuntamiento.

El pabellón Real ocupa el lado este de la plaza Mayor de Salamanca. Es obra de Alberto Churriguera.


La plaza tiene forma de cuadrilátero irregular, ninguno de sus lados mide lo mismo: el del pabellón Real tiene una longitud de 80,60 m., el de San Martín de 75,60 m., el de Pretineros de 81,60 m. y el del Ayuntamiento de 82,60 m. Se cuentan 88 pórticos formados por arcos de medio punto de diverso tamaño y altura que descansan sobre pilares. Las enjutas de los arcos están decoradas con 89 medallones en los que aparecen retratados personajes ilustres de la historia de Salamanca y de España. Sobre el soportal se cuentan tres pisos, con una altura total de 18 m. y 247 balcones entre pilastras. La uniformidad del conjunto se rompe en los lienzos del pabellón Real y del ayuntamiento. Corona la plaza una balaustrada corrida de 96 pináculos rematados con una flor de lis, símbolo heráldico de la dinastía Borbón.

A la plaza se accede por nueve puertas y dos pasajes en forma de arco de medio punto, que llegan hasta el primer piso, excepto los arcos de San Martín y del Toril que llegan al segundo.

El pabellón Real lo forma un gran arco de medio punto que se eleva hasta el primer piso; el segundo lo ocupa un balcón corrido con una lápida conmemorativa; el tercero está ocupado por un conjunto escultórico del rey san Fernando, es un óvalo con el busto del rey santo, la esfera del orbe, una espada y la corona real, y a ambos lados dos escudos con las armas de la ciudad. Una espadaña remata el pabellón.

Un total de 89 medallones decoran las enjutas de los arcos. Uno de ellos está dedicado al rey Felipe V, que dio orden de construir la plaza Mayor de Salamanca en 1710 por el apoyo que le prestó en la Guerra de Sucesión.


El ayuntamiento presenta un pórtico monumental con cinco arcos de mayor tamaño que los del resto de la plaza; los arcos de los extremos y sus balcones correspondientes quedan separados por dos columnas de fuste cilíndrico y capitel corintio; se cuentan otros cinco balcones en el piso superior, tres en el inferior y uno central corrido; frontones curvos, recuadros y placas ornamentan la fachada; el balcón central está flanqueado por dos hornacinas vacías, y a ambos lados del balcón central del piso superior figuran dos esculturas de ángeles. Corona el ayuntamiento una espadaña que soporta las campanas del reloj; es obra tardía, realizada en 1852 por Tomás Cafranga. A los lados cuatro esculturas alegóricas que representan la astronomía, la agricultura, el comercio y la industria.

La plaza Mayor de Salamanca fue declarada Monumento Nacional en 1935, Bien de Interés Cultural en 1973 y en 1988 la ciudad de Salamanca con su plaza Mayor Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.