El Museo San Pío V de Valencia tiene su origen en la Real Academia de
Bellas Artes de San Carlos puesta en marcha en 1768 una vez que el rey Carlos
III aprobó sus estatutos. Sus fondos crecieron con la desamortización de
Mendizábal de 1836 que provocó la incautación de obras a conventos suprimidos y
su donación a los museos provinciales. En 1839 se eligió como sede del museo el
convento del Carmen Calzado conociéndose el museo como Museo de Pinturas del
Carmen. En 1913 el museo se desvinculó de la Real Academia de Bellas Artes de
San Carlos. En 1936 tras el estallido de la Guerra Civil española el Gobierno
de la II República desmontó el museo, lo utilizó como almacén del Tesoro
Artístico y parte de sus fondos los trasladó al Museo del Prado. En 1946 el
museo reabrió sus puertas en su nueva sede del Colegio Seminario San Pío V.
El Retablo de san Martín, santa Úrsula y san
Antonio, de Gonçal Peris Sarriá, es una de las obras representativas del
gótico internacional que atesora el Museo San Pío V.
El Colegio
Seminario San Pío V fue fundado por el arzobispo Juan Tomás de Rocaberti. Es un
edificio barroco diseñado por Juan Bautista Pérez Castiel. Su construcción se
inició en 1683 y concluyó en 1744 bajo la dirección de José Minués y Juan
Pérez. En 1986 se inició su reforma a partir del proyecto de Manuel Portaceli y
Álvaro Gómez-Ferrer.
Los fondos del
Museo San Pío V proceden de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, de
los conventos suprimidos tras la desamortización de Mendizábal, de artistas
pensionados por la Diputación de Valencia, del Museo del Prado, del
Ayuntamiento de Valencia y de particulares, los más importantes los cedidos por
Martínez Blanch, Martínez Vallejo, Goerlich-Miquel y Orts-Bosch;,además de
compras realizadas por el Estado y la Generalidad Valenciana.
Las piezas más valiosas de la colección permanente del Museo San Pío V
son las pinturas góticas. Destacan los “primitivos valencianos” de los siglos
XIV y XV y sus retablos al temple; del gótico internacional de la primera mitad
del siglo XV las obras más reseñables son el Retablo de Santa Cruz de Miquel Alcanyís y el Retablo de san Martín, santa Úrsula y san Antonio de Gonçal Peris
Sarriá; del gótico flamenco de la segunda mitad del siglo XV el Díptico de la Anunciación del Maestro de
Bonastre y el Tránsito de la Virgen
de Joan Reixac.
El Díptico de la Anunciación del Maestro de
Bonastre es una de las mejores piezas del gótico flamenco que cuelgan de las
paredes del Museo San Pío V.
El Renacimiento
está representado por Yáñez de la Almedina, Vicente Macip y El Greco; el Barroco por Ribalta,
Ribera, Velázquez, Murillo y Valdés Leal; también hay obras de Goya; y los
siglos XIX y XX por Mir, Regoyos, los Madrazo, Rosales, Zuloaga, Rusiñol y
Sorolla.
Además, hay
colecciones de escultura desde la Edad Media al siglo XIX, de arqueología íbera
y romana y de orfebrería, cerámica, muebles y vidriería.
Por último, la biblioteca del Museo San Pío V está especializada en
fondos documentales y publicaciones relacionadas con los fondos que alberga el
museo.
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