sábado, 30 de enero de 2021

Paseo a orillas del mar, de Sorolla

Joaquín Sorolla (Valencia, 1863-Cercedilla, 1923) es uno de los grandes pintores españoles. Se le asocia con el impresionismo y el postimpresionismo. Inició su formación en la Escuela de Artesanos de Valencia en 1874, bajo la dirección de Cayetano Capuz. En 1879 ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia; su profesor Gonzalo Salvá le inició en la práctica impresionista de pintar al aire libre. En 1881 amplió su formación académica con su visita al Museo del Prado, donde estudió a Velázquez, Ribera y El Greco. En 1885 viajó a Roma pensionado por la Diputación Provincial de Valencia, allí estudió el arte clásico y renacentista. Entre sus cuadros más destacados hay que citar Cordeleros de Jávea (1898), Triste herencia (1899), El pescador (1904), Paseo a orillas del mar (1909), Niños en la playa (1910) y la serie Regiones de España, más conocida como Visión de España (1913-1919) para The Hispanic Society de Nueva York.

Joaquín Sorolla: Paseo a orillas del mar, 1909.
Estilo: Postimpresionismo.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Temática: Costumbrista.
Dimensiones: 205 x 200 cm.
Museo Sorolla, Madrid, España.

  

Sorolla pintó Paseo a orillas del mar con el fin de retratar a su esposa Clotilde, a la izquierda, y a su hija María Clotilde, a la derecha. Las dos aparecen vestidas de gasa blanca, lo que permite reflejar la luz del sol y dar una mayor luminosidad al cuadro; los retratos son de medio perfil, el de Clotilde se adivina tras el velo de la pamela y el de María Clotilde se muestra en toda su belleza, dejando ver también el peinado. La escena se define como “paseo elegante”, pues era costumbre de las damas de la clase alta dar paseos junto al mar durante las semanas de vacaciones estivales.

La composición es en picado, de arriba abajo, lo que permite eliminar la línea del horizonte y limitar el espacio a unos pocos metros de profundidad. Hay un contraste de líneas compositivas: las damas ofrecen líneas verticales y sus sombras diagonales.

La paleta de colores es escasa, pero rica en tonalidades: el azul del mar, el ocre de la arena de la playa y el blanco de los vestidos de las damas.

Las pinceladas son largas y fluidas.

El foco de luz natural es exterior al cuadro y se encuentra en la parte superior izquierda. La luz es intensa, resalta el blanco de los vestidos y crea un juego de luces y sombras muy dinámico, la sombrilla y los sombreros proyectan sus sombras sobre los vestidos y las damas sobre la arena de la playa y el mar.

El virtuosismo técnico de Sorolla se pone de manifiesto en haber reproducido con exactitud las texturas de los vestidos, el movimiento de los mismos, agitados por la brisa marina, la escasez de colores empleados, pero la riqueza en tonalidades, la intensidad de la luz y de las sombras y los detalles en los vestidos y complementos.

Paseo a orillas del mar muestra la madurez y emotividad de Sorolla, por la calidad técnica del cuadro y porque las protagonistas del mismo son su esposa e hija.

El cuadro ha permanecido en el estudio del pintor desde 1911, convertido en Museo Sorolla desde 1932.


sábado, 23 de enero de 2021

Portada norte de la catedral de Santa María de Lugo, de Raimundo de Monforte

La puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo es obra del maestro Raimundo de Monforte y la llevó a término hacia 1170. Si bien se ha perdido el Tetramorfos que rodeaba al Pantocrátor sigue siendo uno de los conjuntos escultóricos más llamativos del románico español.

Raimundo de Monforte: Portada norte de la catedral de Santa María de Lugo, hacia 1170.
Estilo: Románico.
Técnica: Piedra tallada.
Temática: Religiosa.
Catedral de Santa María, Lugo, España.

  

La puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo cuenta con tres columnas a cada lado, sobre basamento, fuste liso y capitel adornado con motivos vegetales, otras tantas arquivoltas y una chambrana, las cuatro lisas, sin decoración. La puerta de acceso presenta forma bilobulada, gracias al pinjante que cuelga del Pantocrátor que ocupa el tímpano. Este acoge la imagen del Pantocrátor, que estuvo rodeado por un Tetramorfos, que se ha perdido.

El tímpano de la puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo está ocupado por un Pantocrátor, del que cuelga un pinjante. Se ha perdido  el Tetramorfos que rodeaba al Pantocrátor.

  

El Pantocrátor aparece dentro de una mandorla. Su disposición es frontal e inexpresiva, con el fin de ajustarse al principio de que el Señor se sobrepuso al dolor. Aparece sentado como rey celestial, coronado y nimbado con nimbo crucífero, que simboliza la muerte en la cruz. Presenta barba y boca entreabierta. Con la mano izquierda sostiene el libro de las Escrituras; la mano derecha se ha perdido, con ella debería estar bendiciendo a quienes le observasen y entrasen en la catedral por esta puerta. Los pies descansan sobre la base de la mandorla. El manto ofrece pliegues angulosos.

El pinjante cuelga del Pantocrátor. Sirve para dividir en dos mitades la puerta de acceso a la catedral. Está adornado con una escultura que reproduce la Última Cena con san Juan junto a Jesús de Nazaret. Una inscripción latina describe la escena; dice así: “DISCIPVLVS DOMINI PLACIDE DANS / MEMBRA QVIETI DVM CIBAT IN CENA / CELESTIA VIDIT AM(I)ENA”, es decir, “El discípulo del Señor, dando sus miembros al reposo en la Cena, vio celestiales maravillas”. El Señor y los apóstoles presentan aspecto siriaco, cabello largo, peinados con raya en medio y levan barba; todos aparecen adornados con un nimbo para informar de su condición de santos; el nimbo de Jesús de Nazaret es crucífero.

Unos elementos llamativos de la puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo son los herrajes, que unen los listones de madera. Presenta formas vegetales, de tallos de los que florecen volutas y puntas lanceoladas. Entre los herrajes aparecen guirnaldas.

La puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo está amparada por un pórtico renacentista del siglo XVI, que mandó levantar el obispo Pedro Ribera.

La trascendencia de la puerta norte de la catedral de Santa María de Lugo radica en su originalidad, factura de calidad y en su influencia en algunos de los elementos que decoran la iglesia de San Vicente de Ávila.


sábado, 16 de enero de 2021

Museo de Burgos

La Comisión Provincial de Desamortización y la Comisión Provincial de Monumentos recogieron, catalogaron y custodiaron las obras de arte procedentes de la desamortización de Mendizábal de 1836. Con los fondos reunidos se creó el Museo de Burgos, que se inauguró en 1846.

La urna o frontal de santo Domingo de Silos es la obra de orfebrería más valorada del Museo de Burgos. Es de estilo románico y data del siglo XII.

 

El Museo de Burgos ha tenido las siguientes sedes antes de la actual: Seminario Conciliar de San Jerónimo (1846-1848), Instituto de Segunda Enseñanza de San Nicolás (1849-1863), Cartuja de Miraflores (1863-1865), Colegio de Sordomudos y Ciegos, Consulado del Mar e Instituto de Segunda Enseñanza de San Nicolás (1865-1870), el desaparecido Convento de las Madres Trinitarias, bajo el nombre de Museo de Bellas Artes y Antigüedades (1870-1875) y Arco de Santa María, bajo el nombre de Museo Arqueológico y de Bellas Artes (1878-1955).

El Museo de Burgos, bajo el nombre Museo Arqueológico Provincial de Burgos, se trasladó a su sede actual en 1955, la Casa Miranda. En 1973 el museo recupera el nombre de Museo de Burgos. Entre 1979 y 1983 la Casa Miranda fue restaurada y se amplió el espacio expositivo. El Estado adquirió la Casa de Íñigo Angulo en 1986 con el fin de ampliar el Museo de Burgos, abriéndose al público en 1991. La Casa Miranda y la Casa Íñigo Angulo son edificios renacentistas del siglo XVI, obras de Juan de Vallejo.

La Casa Miranda acoge la sección de Prehistoria y Arqueología. Expone restos arqueológicos y fondos diversos desde el Paleolítico hasta la etapa visigóticca.

Antonio Palomino pintó Inmaculada Concepción en 1721. Es de estilo barroco y uno de los cuadros más estimados del Museo de Burgos.

 

 La Casa de Íñigo Angulo recibe la sección de Bellas Artes. Destacan las siguientes obras de arte: la urna o frontal de Santo Domingo de Silos, del siglo XII, el sepulcro de Juan Padilla, del siglo XV, obra de Gil de Siloé, el retablo de la Asunción del monasterio de Vileña, del siglo XVI, obra de Pedro López de Gámiz, los cuadros Desposorios místicos de santa Catalina, de Mateo Cerezo, y Retrato de fray Alonso de San Vítores, de fray Juan Ricci, ambos del siglo XVII, Inmaculada Concepción, de Antonio Palomino, del siglo XVIII, Degollación de san Juan Bautista, de Dióscoro Puebla, del siglo XIX, y Las camareras de la Virgen, de Encarnación Bustillo, La marcha de los esclavos, de José Vela Zanetti, y Metamorfosis, de Luis Sáez, los tres del siglo XX.


Luis Sáez pintó Metamorfosis en 1975 siendo uno de lienzos de pintura contemporánea más singulares de los que se exhiben en el Museo de Burgos.