sábado, 24 de octubre de 2026

Santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix

La localidad de Guadix fue reconquistada por los Reyes Católicos en 1489 y en 1492 el papa Inocencio VIII editó bula por la cual consagraba como catedral la hasta entonces mezquita. La construcción de la actual santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix se inició en el siglo XVI y se finalizó en el siglo XVIII, reconociéndose los estilos gótico, renacentista y barroco. Fue declarada Monumento nacional, Bien de Interés Cultural, en 1931.

La fachada principal de la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix se erigió en el siglo XVIII en estilo barroco.

  

La santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix presenta planta de salón de tres naves de cinco tramos, cabecera poligonal, recorrida por una girola dividida en cinco tramos trapezoidales. A cada tramo de las naves laterales le corresponde una capilla con la que se comunica, excepto el primero de la nave de la Epístola, que lleva a la iglesia del Sagrario, construida en el siglo XVIII, y el cuarto, en el que se abre la puerta de san Torcuato, y el segundo de la nave del Evangelio, en el que se abre la puerta de Santiago; igual sucede con los tramos de la girola, excepto el primero de la nave de la Epístola, que lleva a la torre campanario.

La santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix presenta planta de salón de tres naves de cinco tramos y girola de cinco tramos trapezoidales.

  

La fachada de la Encarnación es la principal y la que da nombre a la catedral de Guadix. Se construyó durante la segunda mitad del siglo XVIII en estilo barroco. Se articula en tres cuerpos horizontales, marcados por cornisas, y otras tantas calles verticales, separadas por tres columnas corintias sobre pedestal, estando la columna central adelantada con respecto a las otros dos. El primer cuerpo es obra de Gaspar Cayón y Pedro Fernández Pachote; ofrece tres accesos, el central de medio punto, enmarcado por pilastras y alfiz, y los laterales adintelados, de menor altura; la diferencia de altura está ocupada por una hornacina y elementos arquitectónicos, que la amparan; en los intercolumnios se abren ocho hornacinas, que acogen las imágenes de san Pedro y los siete varones apostólicos, rehechos por María Ángeles Lázaro en 1992 en sustitución de las originales, destruidas durante la guerra civil de 1936 a 1939. El segundo cuerpo fue obra de Pedro Fernández Pachote y Domingo Thomas; es de menor desarrollo que el cuerpo bajo; la calle central está decorada por un relieve de mármol blanco en el que se representa el misterio de la Encarnación, obra de Antonio Valeriano Moyano; en cada calle lateral se abre un óculo. El tercer cuerpo es el que ofrece un menor desarrollo; lo realizó Domingo Thomas; la calle central está decorada con un relieve de mármol blanco en el que se representa el escudo de España de tiempos de Felipe V; sobre el escudo un frontón curvo recibe una lápida de mármol blanco con una inscripción en la que se reconoce el papel de Felipe V como impulsor de las obras de finalización de la santa y apostólica iglesia catedral de Guadix en reconocimiento por el apoyo de la ciudad al Borbón durante la guerra de Sucesión de 1701 a 1713; en este cuerpo las columnas han sido sustituidas por estípites, que, sobre la cornisa, se prolongan en puntas. Diferentes espacios de la fachada están decorados con diferentes escudos. La fachada de la Encarnación está protegida por una reja de hierro y bronce, regalo de obispo Pontes Cantelar. 

La portada de Santiago se abre en la fachada meridional. La construyó Vicente Acero durante el siglo XVIII en estilo barroco. El acceso es en arco de medio punto entre dos pares de columnas corintias; sobre este aparece un medallón, que contiene un relieve de un jarrón con unas azucenas, símbolo de la catedral; a ambos lados del jarrón se distinguen las letras F e Y, abreviaturas de Fernando V y su esposa Isabel de Farnesio; sobre el medallón se abre una hornacina, que recibe una imagen de Santiago peregrino, obra que Francisco Moreno ejecutó en el siglo XVIII.

La portada de Santiago de la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix se erigió durante el siglo XVIII en estilo barroco. Es monumental y contiene elementos simbólicos.

  

La portada de San Torcuato se abre el muro septentrional. La erigió Gaspar Cayón durante el siglo XVIII en estilo barroco. El acceso es en medio punto entre columnas corintias sobre podio, al que se accede ascendiendo una escalinata; sobre el acceso un frontón curvo partido por un escudo en alto relieve y sobre la cornisa una hornacina vacía, que en su día recibió la imagen de san Torcuato, que ahora acoge otra hornacina, abierta en el lado derecho de la fachada.


Gaspar Cayón fue uno de los arquitectos barrocos que tuvo una mayor participación en la construcción de la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix.

  

La torre campanario cuenta con tres cuerpos, linterna y chapitel. El primer cuerpo lo ejecutó Diego de Siloé en 1556; es el más macizo, con apenas vanos, y austero. El segundo cuerpo, obra de Ambrosio Vico, se levantó durante el siglo XVII; destacan las pilastras esquineras, vano adintelado con frontón triangular partido y óculos dentro de semicircunferencias. El tercer cuerpo es la sala de las campanas; se construyó en el siglo XVIII; presenta un balcón corrido y volado con baranda de hierro forjado; los muros están perforados por tres arcos de medio punto, siendo el central el de mayor desarrollo en altura; sobre el arco central se abre un óculo y sobre los laterales se disponen esculturas, todos bajo arquivoltas. La linterna octogonal se añadió en la segunda mitad del siglo XIX, obra de Juan Pugnaire. El chapitel, con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, lo realizó Amadeo Ruiz del Olmo en 1945. El interior de la torre campanario está recorrido por una escalera caracol; además, acoge la sacristía y la vivienda del campanero.

La torre campanario de la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix la inició Diego de Siloé en el siglo XVI y la finalizó Amadeo Ruiz del Olmo en el siglo XX.

  

El interior de la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix presenta como elementos sustentantes pilares cruciformes con semicolumnas corintias adosadas, de las que arrancan arcos apuntados. Las cubiertas son bóvedas estrelladas.

La capilla mayor se levantó durante el siglo XVIII en estilo barroco; es obra de Gaspar Cayón y Vicente Acero; es de planta pentagonal, abierta a la girola a través de arcos de medio punto.

El coro actual es del siglo XVIII, de estilo barroco, obra de Pedro Fernández Pachote, que se ocupó de la sillería, y de Torcuato Ruiz del Peral, Cecilio Trujillo y Felipe González Santiesteban, que realizaron la imaginería; vino a sustituir al coro del siglo XVI, obra de Martín Bello. Se ubica en el tercer tramo de la nave central, frente a la capilla mayor; se organiza en dos niveles, reconociéndose figuras de apóstoles, evangelistas, santos y santas y fundadores de órdenes monacales presentes en Guadix.

El trascoro lo realizó Domingo Lois Monteagudo en el siglo XVIII en estilo barroco. Está compuesto por tres hornacinas, la central bajo un frontón curvo; la hornacina central recibe la imagen de la Virgen del Pilar y las laterales las de san Antonio de Padua y san Miguel Arcángel; para su edificación se empleó mármoles jaspeados y rosados.

La santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix ofrece un interior monumental teniendo en cuenta sus elementos arquitectónicos y decorativos.

  

La sacristía se encuentra en la planta baja de la torre campanario. Se accede a través de una portada renacentista en arco de medio punto, entre columnas corintias sobre podio, con fuste decorado a media altura con los escudos de los obispos Pérez de Ayala y Álvarez de Vozmediano, enjutas decoradas con medallones y frontón triangular. La planta de la sacristía es cuadrangular, cubierta con cúpula esférica sobre pechinas, decoradas con los símbolos de los evangelistas.

Otros espacios y elementos destacados de la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix son, asomadas a la nave del Evangelio, las capillas de la Virgen María del Mayor Amor con la imagen de la Virgen María, la capilla de la Sagrada Familia con el retablo de la Virgen de la Humildad, la capilla de Santa Teresa con un retablo con la imagen de la santa, y la capilla del Sagrado Corazón de Jesús con un retablo dedicado a santa Teresa Jornet; a continuación, las capillas de la girola, a saber, de San Torcuato, San Sebastián, de la Encarnación, y de San Fandila, todas con sus correspondientes retablos; y asomadas a la nave del Evangelio, las capillas de la Virgen de la Esperanza, de la Inmaculada y de la Virgen de Fátima, también con sus correspondientes retablos. Además, hay que mencionar dos púlpitos y los dos ángeles lampadarios, del siglo XVIII, obra de Torcuato Ruiz del Peral; el tabernáculo que preside la capilla mayor, del siglo XVIII, en estilo neoclásico, obra de Domingo Lois Monteagudo; los lienzos de la capilla mayor Desposorios de la Virgen, Natividad de la Virgen, Encarnación, Presentación de la Virgen en el templo y Asunción a los cielos, que pintó Fernando Marín Chaves en el siglo XVIII; el órgano; y una reproducción de la Piedad del Vaticano, de Miguel Ángel, destruida durante la guerra civil de 1936 a 1939, restaurada por María Ángeles Lázaro en 2001.

Al exterior, la santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix ofrece un sistema de cubiertas complejo: la nave central se cubre a dos aguas, las naves laterales y girola a cuatro vertientes tramo a tramo y el primer tramo de la nave central, la capilla de San Torcuato y la torre campanario a ocho aguas.

La santa y apostólica iglesia catedral de la Encarnación de Guadix debe su importancia artística a haber sido construida en diferentes estilos -gótico, renacentista y barroco- integrados de una manera coherente.

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