La condesa doña María Elvira fundó la iglesia de San Salvador de Cantamuda como su lugar de enterramiento en 1123. La iglesia pasó a ser monacal en 1181. En 1748 recibió la consideración de colegiata, que mantuvo hasta 1851, que pasó a ser iglesia parroquial. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1993. La iglesia de San Salvador de Cantamuda es de estilo románico.
La
iglesia de San Salvador de Cantamuda presenta planta de cruz latina de una sola
nave longitudinal de dos tramos, transepto muy marcado y cabecera triabsidial;
los ábsides son semiesféricos con presbiterio; el ábside central tiene mayor
desarrollo que los laterales, que coinciden con los extremos del transepto; el
ábside derecho está cerrado por una reja, pues hace las veces de sacristía. En el lado meridional aparece un pórtico del siglo XVI, que protege la entrada a la
iglesia.
La
fachada occidental está integrada por dos cuerpos. El primer cuerpo ofrece un
muro rehundido bajo un arco apuntado dovelado; el acceso presenta tres arcos
apuntados abocinados con arquivoltas lisas y guardapolvos; sobre el acceso se
abre un ventanal de las mismas características que el acceso. El cuerpo
superior se trata de una espadaña compuesta por dos cuerpos; en cada uno
se abren dos vanos de medio punto sobre columnas de capiteles decorados con
hojas estilizadas; los vanos acogen las campanas. El remate de este cuerpo es
triangular.
Una torre cilíndrica aparece adosada junto a la fachada en su lado norte a modo de husillo. Por su interior corre una escalera que sirve para acceder a las campanas. Se erigió a comienzos del siglo XVII.
El pórtico meridional se construyó a mediados del siglo XVI. Es de planta rectangular; el lado largo cuenta con tres arcos de medio punto y los cortos con uno, también de medio punto. Además, protege el acceso meridional a la iglesia; presenta arco apuntado, con tres arquivoltas aristadas, la intermedia decorada con bolas, y guardapolvos.
La cabecera la forman tres ábsides semicirculares de diferente desarrollo. El ábside central destaca en altura, anchura y profundidad; una imposta lo divide en dos mitades horizontales y dos pilastras y dos columnas pareadas superpuestas en tres lienzos verticales; los capiteles de las columnas están decorados con motivos geométricos, vegetales y zoomórficos; en la mitad superior de cada lienzo se abre un vano de medio punto. Los muros de los ábsides laterales son lisos; en ellos solo se abre un pequeño vano de medio punto.
Al
exterior, la nave longitudinal y los brazos del transepto se cubren a dos
vertientes, el crucero a cuatro aguas, los ábsides y la torre a una vertiente y
el pórtico a tres aguas. Los aleros se apoyan en canecillos.
El exterior apenas ofrece decoración, pero alguno de sus elementos es llamativo; por ejemplo, los canecillos aparecen decorados con motivos antropomórficos y zoomórficos, o el rostro humano del capitel de la columna derecha del vano del muro meridional del transepto.
Al
interior, la nave longitudinal, los brazos del crucero y los presbiterios están
cubiertos por bóvedas de cañón apenas apuntadas, en la nave longitudinal
reforzada por arcos fajones, que descansan sobre pilares cruciformes reforzados
con medias columnas adosadas; el crucero aparece cubierto con bóveda de
crucería; y los ábsides se cubren con bóvedas de horno, la del central está
reforzada por nervios, que apoyan en medias columnas.
La decoración en el interior de la iglesia se concentra en los capiteles de las columnas que sostienen el arco apuntado de acceso al ábside central y los nervios que recorren la bóveda de horno; están decorados con formas vegetales. La bóveda del ábside derecho está decorada con madera policromada.
El
coro alto está dispuesto sobre el último tramo de la nave longitudinal.
Presenta fábrica de madera. La barandilla está adornada con un crucificado de
madera. Se accede al coro ascendiendo una escalera adosada al muro meridional.
Para construir la iglesia de San Salvador de Cantamuda se utilizaron sillares y mampostería.




