La catedral de San Martín de Orense se construyó en tres fases durante otros tantos obispados: la cabecera siendo obispo Pedro Seguín (1157-1169), el transepto, las naves y las portadas laterales siendo obispo Alfonso (1174-1213), consagrándose el altar en 1188, y el pórtico del Paraíso siendo obispo Lorenzo (1216-1248). Se desconoce quiénes fueron sus autores. Es de estilo románico.
En la
fábrica del pórtico del Paraíso de la catedral de San Martín de Orense
debieron participar maestros de diversos talleres: un primer maestro, seguidor
del maestro Mateo, autor del pórtico de la Gloria de la catedral de
Santiago de Compostela, trabajó antes de 1230, ocupándose de la parte baja del
pórtico y de las figuras de los apóstoles y profetas; y un segundo
maestro, conocedor de la puerta del
Sarmental de la catedral basílica metropolitana de Santa María de Burgos,
trabajó después de 1230, realizando los tres arcos y las figuras que los
adornan.
El pórtico del Paraíso de la catedral de San Martín de Orense no se concibió como un acceso a la catedral y sí como un balcón, desde el siglo XVI protegido del exterior por unos arcos, obra de Rodrigo Gil de Hontañón.
El pórtico
del Paraíso de la catedral de San Martín de Orense está compuesto por tres arcos dobles, siendo el central de
mayor desarrollo que los laterales; los arcos descansan sobre gruesos pilares y
el arco central presenta un parteluz; los pilares y el parteluz tienen un
basamento liso; sobre el basamento descansan columnas de fuste liso, rematadas
con capiteles decorados con motivos vegetales, zoomórficos y antropomórficos;
la parte superior de las columnas reciben las estatuas de nueve apóstoles en el
lado del Evangelio y nueve profetas en el lado de la Epístola. De los apóstoles
se han identificado seis, san Pedro, san Pablo, Santiago el Mayor, san Juan,
san Mateo y san Andrés, todos aparecen nimbados, visten túnica y manto y van
descalzaos, todos portan un libro, excepto san Pedro y Santiago el Mayor, que
llevan una cartela, los rostros aparecen individualizados, pero tienen en común
ojos almendrados y labios finos, unos aparecen barbados y otros imberbes. A
los profetas se los identifica por las cartelas que sujetan con las manos, son
Oseas, Malaquías, uno sin identificar, que quizá sea Amós, Ezequiel, Habacuc,
Jonás, Daniel, Jeremías e Isaías, todos nimbados y barbados, excepto el profeta
desconocido, ojos almendrados y visten túnica y manto, solo Daniel esboza una
sonrisa.
Las
arquivoltas y la chambrana del arco septentrional están decoradas con motivos
vegetales, queriendo aludir al Jardín del Edén. La arquivolta del arco central
recibe las imágenes de los veinticuatro ancianos músicos del Apocalipsis de san
Juan. Las arquivoltas y la chambrana del arco meridional están decoradas con la
representación del Juicio Final, apareciendo los justos a la derecha de Cristo,
que ascienden al cielo ayudados por ángeles, y los condenados a su izquierda, desnudos, acompañados de demonios y
sufriendo los castigos merecidos.
El
parteluz del acceso central presenta diversa decoración; el fuste cuenta con
una imagen del apóstol Santiago del siglo XIII y otra de la Virgen María del
siglo XIX y en el capitel se representan las tentaciones de Jesús de Nazaret en
el desierto y ángeles servidores de Cristo.
En la tracería del tímpano del arco central aparece incrustada una imagen de san Martín ecuestre enmarcada por una estructura arquitectónica de época moderna.
El conjunto escultórico fue policromado en el siglo XVIII.
La importancia artística del pórtico del Paraíso de la catedral de San Martín de Orense se debe al desarrollo iconográfico y simbólico tan completo que ofrece y a la calidad técnica. Los maestros que participaron en su realización supieron aunar diferentes influencias, las del pórtico de la Gloria de la catedral Santiago de Compostela y las de la puerta del Sarmental de la catedral basílica metropolitana de Santa María de Burgos; todos dotaron a las imágenes de un naturalismo muy apreciable en el románico, que permite individualizarlas.




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