viernes, 14 de junio de 2019

Castillo de Loarre

El castillo de Loarre se construyó en estilo románico. Se levantó durante el reinado de Sancho III el Mayor (1004-1035); de esa época son el edificio real, la capilla, la torre de la Reina, el patio de armas y las estancias militares de servicio. Durante el reinado de Ramiro I (1035-1063) se erigió la torre del Homenaje. Durante el reinado de Sancho Ramírez (1069-1094) se edificó el resto de dependencias, incluida la iglesia, además de fundar un monasterio que entregó a la Orden de San Agustín, lo que sumó a la función militar del castillo la religiosa del monasterio. La muralla se levantó en 1287 siendo rey Felipe I (1284-1305).

El castillo de Loarre lo mandó levantar el rey Sancho III el Mayor en las primeras décadas del siglo XI y la amplió el rey Sancho Ramírez en la segunda mitad de siglo.


Las murallas tienen una longitud de 172 metros y rodean el castillo por los lados norte, este y sur. El lado oeste está protegido por una ladera rocosa. Está reforzada con una torre cuadrangular y nueve semicirculares. La entrada principal se encuentra en el lienzo este de la muralla y otra secundaria en la torre cuadrangular.

La torre albarrana presenta planta cuadrangular y está cubierta por una pequeña bóveda. Ofrece paredes lisas con cuatro vanos en la parte superior, dos en el lado norte y dos en el sur.

Alrededor de la torre albarrana hay restos de escaleras, sepulcros de piedra y un torreón de pequeñas dimensiones y de planta circular que cumplía las funciones de depósito de agua.

Plano del castillo de Loarre.


Del exterior del castillo de Loarre llama la atención el ábside de la iglesia de San Pedro. Es de forma semicircular. Presenta tres cuerpos desiguales; el primero se corresponde con la cripta, cuenta con tres vanos ciegos, escoltados por columnas con capiteles decorados con motivos vegetales, que soportan arcos de medio punto; los dos superiores se corresponden con la iglesia. El ábside se divide en tres cuerpos verticales mediante contrafuertes. La fachada sur de la iglesia  monacal se divide en dos tramos. En ambos destaca la decoración en ajedrezado jaqués.

Del exterior del castillo de Loarre llama la atención el ábside de la iglesia de San Pedro decorado con el ajedrezado jaqués.


Una vez cruzado el umbral del castillo llama la atención la escalera cubierta por una bóveda de cañón, que arranca sobre dos franjas de decoración en ajedrezado jaqués.

La escalera lleva a dos estancias: la sala de guardia, de dimensiones reducidas y abovedada; y la cripta de Santa Quiteria, de planta semicircular, cubierta con bóveda de horno, que arranca sobre una línea de imposta decorada con ajedrezado jaqués, en la parte inferior cuenta con cinco arcos de medio punto, que descansan en columnas con capiteles decorados con motivos vegetales, los tres arcos centrales presentan aspilleras que iluminan el interior, mientras los otros dos son ciegos.

Interior de la cripta de Santa Quiteria.


La portada de la iglesia de San Pedro ofrece alternancia de arquivoltas planas y de baquetón sobre jambas y columnas con capiteles decorados con motivos vegetales.

El interior presenta una sola nave dividida en dos tramos, el primero cubierto con bóveda de cañón y el segundo con cúpula semiesférica sobre pechinas, y ábside semicircular, con quince arcos ciegos en la parte inferior y cinco vanos de medio punto en la superior, dos ciegos y tres abiertos, que permiten la iluminación del interior. Los motivos decorativos son el ajedrezado jaqués, los figurados en los capiteles haciendo referencia a temas bíblicos, los zoomórficos y el bestiario.

El ábside de la iglesia de San Pedro presenta dos niveles de arquerías y está cubierto por una bóveda de horno.


La torre del Homenaje tiene una altura de 22 metros, lo que la convierte en el punto más elevado del castillo. En un principio era una albarrana exenta. Presenta planta rectangular y muros lisos con saeteras. Los cinco pisos con los que contaba se han reducido a cuatro por la unión del tercero y el cuarto. Ofrece remate almenado.

La torre del Homenaje marca el punto más elevado del castillo de Loarre.


La torre de la Reina cuenta con tres pisos, el primero con tres saeteras, el segundo con dos vanos dovelados y el tercero con una galería de ventanas ajimezadas. Está rematada por almenas.

La torre de la Reina tiene remate almenado.


El patio de armas ofrece unas dimensiones reducidas.

La torre norte es de estilo románico lombardo.

Las dependencias monacales se encuentran entre la torre norte y la del Homenaje. La dependencia más llamativa es la sala de los arcos, que debió ser el dormitorio de los monjes.

A la iglesia de Santa María de Valverde se accede desde el patio de armas a través de un arco de medio punto lombardo. Presenta una nave cubierta con bóveda de cañón. La cabecera es más estrecha que la nave, con ábside semicircular, cubierto con bóveda de horno, y con un vano de pequeñas dimensiones. En los muros norte y sur hay una pareja de vanos de medio punto, que sirve para iluminar el interior.

Del mirador de la Reina solo queda el piso inferior de los dos con los que contaba. El vano sur ofrece una arquivolta y una imposta semicircular decorada con el ajedrezado jaqués. Descansa sobre capiteles decorada con motivos vegetales.

De lo que se conserva del mirador de la Reina destaca el vano sur del piso inferior.


El castillo de Loarre fue declarado Monumento Nacional en 1906 y Bien de Interés Cultural en 2006.

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