sábado, 10 de enero de 2026

Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid

El Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid fue inaugurado en 1965 por iniciativa del arzobispo José García y Goldaraz. Reúne más de 450 piezas de escultura, orfebrería y pintura, destacando las de estilo barroco.

El conjunto escultórico San Martín con el pobre (1606), de estilo barroco, es la primera obra de Gregorio Fernández y una de las más reconocidas del Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid.

  

Entre las piezas más valoradas hay que citar los sepulcros del siglo XIII procedentes del monasterio cisterciense de Santa María de Palazuelos, una colección de vírgenes góticas, varias obras barrocas, sobresaliendo San Martín con el pobre (1606) y Ecce Homo (1615), ambas de Gregorio Fernández, y la sillería del coro del monasterio de San Benito el Real de Valladolid (1764), de Felipe de Espinabete,

Las piezas de orfebrería más estimadas son la custodia procesional Adán y Eva en el Jardín del Edén (1590), de Juan de Arfe, y el altar de Nuestra Señora de la Asunción, patrona del cabildo catedralicio de Valladolid, obra de Miguel Fernández y Damián de Castro, realizada en plata, de estilo rococó. Otras piezas de gran valor son las colecciones de cálices y copones de estilo gótico y renacentista.

El Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid también reúne pinturas de los siglos XVII y XVIII, siendo las más valoradas las que componen la serie Buen Pastor y Apostolado (1648), de estilo barroco, realizadas por Cristóbal García Salmerón.

Buen Pastor (1648) es uno de los mejores lienzos del pintor barroco Cristóbal García Salmerón. Forma parte de la serie Buen Pastor y Apostolado.