Antonio Gaudí (Reus, 1852-Barcelona, 1926) trabajó como delineante antes de obtener el título de arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona en 1878. Es el mejor representante del modernismo en España y por su obra original se le considera uno de los arquitectos más sobresalientes de todos los tiempos. Revolucionó la arquitectura al inspirarse en la naturaleza para crear nuevos elementos arquitectónicos. La mayoría de sus obras se encuentran en la ciudad de Barcelona, caso del templo de la Sagrada Familia, iniciado en 1883 e inconcluso a su muerte. Sus edificios residenciales son también obras singulares; hay que citar la Casa Calvet (1898-1899), la Casa Batlló (1904-1906) y la Casa Milà (1906-1910). Fuera de Barcelona hay que citar el Capricho de Comillas (1883-1885), el Palacio Episcopal de Astorga (1889-1915) y la Casa Botines de León (1891-1893).
El primer palacio episcopal se erigió en el
siglo XII, quedando arrasado tras el incendio de 1886. El obispo don Juan
Bautista Grau encargó a Gaudí la construcción del nuevo Palacio Episcopal de Astorga. Por tratarse de un edificio público, el diseño realizado por Gaudí
hubo de contar con el visto bueno de la Real Academia de Bellas Artes de San
Fernando, que obligó a Gaudí a introducir cambios. Tras el fallecimiento del
obispo Grau, Gaudí abandonó las obras. Los siguientes arquitectos que se
hicieron cargo de las obras fueron Francisco Blanch en 1894, Manuel Hernández
en 1899 y Ricardo García Guereta en 1907, quien finalizó las obras en 1915.
Gaudí diseñó el Palacio Episcopal de Astorga en estilo neogótico, uno de los estilos historicistas de más éxito en aquel momento, impulsado por el arquitecto, arqueólogo y escritor francés Viollet-le-Duc.
El Palacio Episcopal de Astorga tiene una
orientación sureste-noroeste. Está rodeado por un foso, lo que permite que la
luz natural llegue al sótano del edificio, y por un jardín, en el que se erigen
las estatuas de tres ángeles, que en un principio deberían haber descansado en
la cubierta del palacio; están realizadas en zinc, tienen una altura de cinco
metros, uno de ellos porta una cruz procesional, otro un báculo y otro una
mitra episcopal.
La planta del Palacio Episcopal de Astorga es de cruz griega incrustada en un cuadrado con torres cilíndricas esquineras; la cabecera es triabsidial.
El Palacio Episcopal de Astorga presenta cuatro fachadas. La fachada principal presenta un pórtico sobre escalinata, con tres accesos en forma de arcos apuntados abocinados con dovelas de gran desarrollo, enmarcados por contrafuertes inclinados; descansa sobre el acceso el balcón circular de la primera planta; esta presenta cuatro vanos alargados, dos centrales superpuestos y uno a cada lado de estos; más arriba se ofrece un ventanal trigeminado y una cornisa sobre la que descansa un escudo entre columnas, bajo un remate triangular. Las fachadas laterales cuentan con dos calles entre tres contrafuertes, dos esquineros y uno central, recorridos por ventanales alargados; aparecen rematadas por un frontón triangular con torre alargada. La fachada posterior o cabecera del edificio presenta tres absidiolos poligonales marcados por contrafuertes y recorridos por ventanales alargados.
El interior del Palacio Episcopal de Astorga se
estructura en sótano, planta baja, planta noble, segunda planta y dos
entreplantas. El sótano presenta tres naves separadas por columnas cilíndricas
y rectangulares de piedra con capiteles de inspiración micénica, arcos y
bóvedas góticas con nervios de ladrillo. La planta baja cuenta con un
vestíbulo, cubierto por bóvedas nervadas; goza de una iluminación natural muy
destacable gracias a los ventanales; el salón central tiene planta de cruz
griega y está cubierto por bóvedas de crucería, que descansan sobre seis
columnas de granito, monolíticas y con capiteles mudéjares; esta planta cuenta
con otras estancias secundarias; la planta baja aparece decorada con
esgrafiados, pinturas y piezas de cerámica. La planta noble presenta planta de
cruz griega y bóveda de crucería, que se sostiene sobre cuatro columnas de
granito; cuenta con vestíbulo, Salón del Trono, al que se accede por tres
puertas de arcos escarzanos, el Comedor de Gala, la capilla y otras estancias;
en la decoración predominan cerámicas, esgrafiados y vidrieras heráldicas. La
segunda planta está fragmentada en varias dependencias.
El Palacio Episcopal de Astorga presenta
cubierta de pizarra a dos aguas, bordeada por una balaustrada de granito. Las
torres están cubiertas con chapiteles de pizarra.
Para la construcción del Palacio Episcopal de Astorga se utilizó granito blanco de la cantera de Monte Arenas, en el Bierzo, para conseguir su integración con el entorno, y pizarra. Para la decoración se utilizaron materiales de diversa naturaleza: cerámica, esgrafiado, granito, ladrillo y yeso.
El Palacio Episcopal de Astorga acoge el Museo de los Caminos desde 1962, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1969 y restaurado entre 2014 y 2017.




No hay comentarios:
Publicar un comentario