sábado, 28 de febrero de 2026

San Salvador de Vilar de Donas

La iglesia de San Salvador de Vilar de Donas es uno de los edificios más característicos del románico gallego del Camino de Santiago. Formó parte del monasterio homónimo femenino, fundado por la familia Arias de Monterroso, en el siglo XII; fue donado a la Orden de Santiago en 1184, que terminaron las obras en el siglo XIII y lo utilizaron como lugar de enterramiento de los caballeros de la Orden muertos en Galicia; se vio afectado por la desamortización de Mendizábal de 1835, que tuvo como consecuencia su extinción, quedando en pie la iglesia actual; por último, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931.

La iglesia monacal de San Salvador de Vilar de Donas se levantó durante el siglo XII en estilo románico.

  

La iglesia de San Salvador de Vilar de Donas presenta planta de una sola nave, crucero marcado y cabecera triabsidial hemiesférica, ofreciendo mayor desarrollo el ábside central. Delante del acceso al templo se dispone un pórtico de planta rectangular.


La planta de la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas ofrece una sola planta, transepto y tres ábsides semiesféricos en la cabecera.

  

El elemento más llamativo de la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas es la portada, que se dispone en su fachada occidental. Cuenta con cinco arquivoltas de medio punto, que descansan sobre tres columnas acodilladas a cada lado, que descansan sobre podio. Las arquivoltas ofrecen decoración vegetal -florones y plantas- y geométrica -línea en zigzag y taqueado jaqués-, la línea de imposta está decorada con motivos vegetales; los capiteles de las columnas cuentan con decoración geométrica e historiada; el podio de las columnas está decorado con arquillos ciegos; y el pinjante de la arquivolta interior está decorado con forma de capitel vegetal. Sobre la arquivolta exterior se cuentan ocho arquillos semicirculares ciegos sobre ménsulas, protegidos por un tejaroz. La portada está enmarcada por dos contrafuertes hacia los que se prolongan el podio de las columnas y la línea de imposta. Las puertas de madera llaman la atención por sus herrajes de hierro. Sobre la portada se abre un vano alargado de medio punto y una espadaña, que recibe dos campanas, de estilo barroco.


La portada de acceso a la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas se abre en el lienzo occidental. Está formada por cinco arquivoltas decorados con motivos vegetales, geométricos y un pinjante.

  

Delante de la portada se extiende un nártex de planta rectangular. Su elemento más destacado es la galería formada por tres arcos ojivales con moldura exterior, que descansan sobre parejas de columnas, las de los arcos centrales adosadas a un pilar central y las exteriores adosadas al muro de la iglesia o al muro exterior del pórtico. Las columnas descansan sobre podio. 

La cabecera de la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas presenta tres ábsides semicirculares, siendo el central de mayores dimensiones, en altura, anchura y profundidad. El ábside central está dividido en tres lienzos por dos contrafuertes; en cada lienzo se abre un vano de medio punto alargado sobre columnas de capiteles decorados con motivos vegetales; en los ábsides laterales se abren idénticos vanos; las líneas de imposta recorren los ábsides de lado a lado y están decoradas con el taqueado jaqués.


La cabecera de la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas presenta tres ábsides semicirculares, siendo el central el de mayor desarrollo.

  

A cada lado de la nave longitudinal se abren tres vanos de medio punto alargados. 

El transepto cuenta con contrafuertes esquineros. En su lienzo occidental se abren sendas puertas adinteladas. 

Desde la nave central se accede al crucero traspasando un arco de medio punto doblado, que descansa sobre medias columnas adosadas a sendas pilastras y estas al muro; los capiteles están adornados con motivos vegetales. 

Se accede a los ábsides bajo arcos triunfales de medio punto que descansan sobre semicolumnas adosadas al muro; los capiteles están adornados con motivos vegetales. A la capilla mayor del ábside central se accede bajo arco triunfal de medio punto, que descansa sobre pilastras. Los ábsides se comunican a través de arcos de medio punto con molduras decoradas con taqueado jaqués. El mismo motivo decorativo recorre la línea de imposta sobre la que descansan los vanos de medio punto. 

La iglesia de San Salvador de Vilar de Donas cuenta con diversas cubiertas: la nave central es de madera en forma de naveta invertida, el crucero se cubre con bóveda de crucería, los brazos del transepto con bóvedas de cañón y el ábside central con bóveda de cañón y de horno y los ábsides laterales con bóveda de horno. Al exterior la cubierta de la nave longitudinal y el transepto son a doble vertiente y a un agua la de los ábsides. Los aleros de las cubiertas descansan sobre canecillos decorados con motivos geométricos. 

Como material de construcción se utilizaron sillares de granito regulares. 

Entre los elementos que decoran la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas hay que citar las pinturas murales del ábside central, realizadas en el año santo compostelano de 1434, siendo las escenas más valoradas la Anunciación y Cristo en Majestad y los colores predominantes amarillo, negro y rojo; y los sepulcros de los caballeros de la Orden de Santiago.


El ábside central de la iglesia de San Salvador de Vilar de Donas está decorado con pinturas murales realizadas a mediados del siglo XV. 

sábado, 21 de febrero de 2026

Vista de Toledo, de El Greco

El Greco (Candia, Creta, 1541-Toledo, España, 1614) inició su carrera artística pintando iconos de estilo tardobizantino; entre 1567 y 1570 vivió en Venecia, donde estudió a Tiziano, Tintoretto y Veronés; y entre 1570 y 1577 en Roma, relacionándose con el círculo del cardenal Farnesio y estudiando a Miguel Ángel. En 1577 se instaló en España, en la ciudad de Toledo, donde pintó sus mejores lienzos por encargo de la Iglesia. Sus mejores cuadros son los retratos y los religiosos, de entre los que hay que citar El expolio (1579), La Trinidad (hacia 1577-1580), El martirio de san Mauricio y la legión tebana (1582), El entierro del conde de Orgaz (1587) y La adoración de los pastores (1614); también pintó paisajes, caso de Vista de Toledo (1599).


El Greco: Vista de Toledo, 1599.
Estilo: Manierismo.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Temática: Religiosa.
Dimensiones: 121 x 109 cm.
Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, EE. UU.

  

Vista de Toledo, de El Greco, es el primer cuadro de paisaje de la pintura española. Hasta entonces el paisaje aparecía asociado a otras temáticas, desde la mitológica a la religiosa. 

El Greco reprodujo algunos de los elementos más representativos de la ciudad de Toledo de entonces, pero se tomó la libertad de conjugarlos de una manera personal. Se reconocen la catedral de Santa María, el Alcázar, el puente romano de Alcántara y el castillo de San Servando, pero la catedral aparece a la izquierda del Alcázar. Además, incluyó edificios inexistentes y acentuó la pendiente que hay desde la cima de la ciudad hasta el río Tajo. 

Los edificios aparecen descentrados, ocupando el lado derecho del lienzo, sobre la mitad del cuadro. Así, el paisaje natural cobra más protagonismo, tanto el paisaje vegetal del primer plano como el cielo de la parte superior. 

La paleta de colores es escasa y fría, pero contrastada; el verde de la vegetación ocupa los dos tercios inferiores del cuadro y el azul del cielo el tercio superior. Ambos colores aparecen matizados, distinguiéndose diferentes tonalidades. El cielo aparece tormentoso y desgarrado, lo que permite introducir el color blanco entre un azul oscuro muy acusado. Además, se utilizó el gris para los edificios. 

La escena se ilumina a través de los pocos huecos que deja el cielo para que penetre la luz, lo que crea contrastes entre unas zonas más iluminadas y otras en penumbra. 

El Greco creó un tipo de paisaje singular, el manierista, caracterizado por el misticismo y la expresividad, que ejerce un impacto visual muy potente. 

El Greco, en Vista de Toledo, rinde un particular homenaje a la ciudad donde triunfó como pintor, hasta el punto de fijar su lienzo en el visionario colectivo como una de las imágenes de Toledo por definición, más allá de las licencias compositivas que se permitió. 

Vista de Toledo, de El Greco, debe su trascendencia histórico-artística a ser el primer cuadro de temática paisajística de la pintura española y a la influencia que ejerció sobre los pintores expresionistas del siglo XX, entre ellos Ignacio Zuloaga, autor de varios cuadros de vistas de la ciudad de Toledo. Además, es un cuadro que se puede considerar protoexpresionista.

sábado, 7 de febrero de 2026

Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar

La ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar se edificó entre finales del siglo XII y principios del siglo XIII en estilo románico. Se desconoce su autor.

La ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar es una de las más representativas del románico palentino.

  

La planta de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar es de dimensiones reducidas, 19 metros de largo por 9 de ancho. Ofrece una planta única de cuatro tramos, marcados por arcos fajones, siendo los dos más pequeños los que están a los pies del templo y los dos de mayores dimensiones los más cercanos a la cabecera; los tramos mayores ocupan más de la mitad de la planta y cada uno de esos tramos es doble a cada uno de los tramos menores. El único acceso a la ermita se encuentra en el muro meridional y lleva al segundo tramo de la planta. En el muro sur hay una torre adosada a la altura del primer tramo de la nave; es de planta cuadrada en su primer tramo y circular en el cuerpo principal. La cabecera está compuesta por presbiterio rectangular y un ábside semicircular. Aparecen un vano en el muro de poniente y tres en el absidial.

La planta de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar es una sola nave, presbiterio y ábside semicircular.

  

La portada de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar está adelantada con respecto al resto del muro meridional de la ermita. Es abocinada; cuenta con siete arquivoltas, que descansan sobre tres columnas y cuatro pilastras de manera alterna; las pilastras están adornadas con baquetones asemejando semicolumnas. La decoración se concentra en la arquivolta central, de mayor anchura, y en los capiteles; la arquivolta aparece adornada con motivos vegetales y los capiteles con distintas escenas figurativas, en el lado izquierdo un caballero armado defendiéndose del monstruo que le ataca, dos centauros en lucha, dos serpientes aladas, un ávaro y el diablo, la escena de la extremaunción, san Miguel pesando un alma en la balanza con el diablo sujetándose a uno de los platillos, y en el lado derecho las tres Marías ante el sepulcro de Cristo, dos personajes con un libro, dos harpías enfrentadas y dos personajes con manos alzadas; entre los capiteles figurativos aparecen otros adornados con motivos vegetales. Además, en los frisos aparecen otras figuras, que pueden representar a artesanos y músicos.

La portada de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar ofrece una rica decoración escultórica figurativa, que se concentra en los capiteles de columnas y pilastras.

El ábside se divide en tres tramos marcados por dos columnas entregas sobre una basa, que está a la misma altura que la línea de impostas sobre la que descansan los tres vanos absidiales; estos presentan forma abocinada, los laterales adornados con decoración vegetal y el central con dos columnillas laterales con capitel adornados con harpías y sobre una línea de imposta dos arquivoltas, la interior con decoración vegetal.


Vista exterior del ábside, la torre lateral y la espadaña de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar.

  

Las cubiertas exteriores son a un agua en la portada de acceso y ábside, y a dos aguas en la nave y presbiterio. Los aleros descansan sobre canecillos, adornados con motivos antropomórficos, geométricos, vegetales y zoomórficos.

Una espadaña sobresale en altura entre el presbiterio y la nave de la ermita.

La nave central y el presbiterio están cubiertos por una bóveda de cañón, la de la nave central reforzada por arcos fajones, y el ábside por una bóveda de horno.

El presbiterio y el ábside están a mayor altura que la nave; se accede a ellos a través de arco, que hace las veces de arco de triunfo, y ascendiendo una escalinata. Los muros del presbiterio están adornados con dos arcos ciegos trilobulados, los cuales descansan en sendas columnas laterales y dos centrales, con capiteles adornados con motivos antropomórficos, vegetales y zoomórficos. El muro absidial aparece recorrido con una línea de imposta sobre la que descansan los arcos de medio punto que dan forma a los vanos; los vanos laterales ofrecen una moldura vegetal y el vano central dos molduras lisas y capiteles decorados con motivos vegetales; sobre los vanos aparece una línea de imposta decorada con una filigrana vegetal, desde la cual arranca la bóveda de horno que cubre el ábside.

Al presbiterio y ábside de la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar se accede subiendo una escalinata por estar a una altura superior a la de la nave.

  

El material con el que se construyó la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar es sillar de piedra arenisca. 

La ermita de Santa Cecilia de Villaspinoso de Aguilar fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1951 y restaurada en 1958.